..."El modelo viviente de cómo se vive a Dios y, por lo mismo, de cómo se lo muestra, es María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, cuyo fruto, por lo mismo, el único fruto, es Jesús, el Salvador resucitado.
Y el secreto de María es inequívoco: la virginidad.
Dios, ya se los he dicho, no entra sino donde hay limpieza y libertad morales. Esto es donde hay virginidad.
María santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, siempre fue virgen y por eso, en Ella, siempre estuvo Dios... [node:read-more:link]