"- ¿Sabes, hijo mío, por qué comencé llamándolos a ustedes, Esclavos de la Esclava de Dios y no Hijos de la Hija de Dios, como se llaman ahora?
- No, no lo sé, Señor.
- Sencillamente porque quise enseñarles a servir, no a ser servidos. El que sirve es humilde, aprende a morir; esto es, a negarse a sí mismo, lo cual le permite aceptar o recibir en sí, a Aquel para quien sirve. [node:read-more:link]