"-Hijos de la luz: ¡Buen viento y buena mar! ¿A qué altura navegan? ¿Cuál es el rumbo? ¿Para dónde van?
¿Cómo esta el barco? ¿Cómo están ustedes? ¿Cómo están los aparejos?
¿Como esta la tripulación? ¿Qué Capitán tienen? ¿A quien obedecen?
¿Cuáles son sus insignias? ¿Cual es la bandera que los identifica? ¿Realmente son hijos de la luz?
¿Pero, ustedes, realmente saben que y quien es la luz? ¿Están en armonía con ella? ¿Al verlos a ustedes, quien los ve, ve a la luz?
¿No recuerdan acaso lo que dije a Felipe cuando me pidió que le mostrara a mi Padre, y eso les bastaría? "Felipe: le dije: ¿Tanto tiempo ha que estoy con vosotros y no me habéis conocido? El que me ha visto a mi ha visto al Padre: ¿Cómo dices tu muéstranos al Padre? ¿Tendré que darles a ustedes la misma respuesta que a Felipe, para que se identifiquen con mi Padre del cielo y conmigo?
Les he dicho que han entrado en la mayoría de edad espiritual es esta Espiritualidad nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Madre de Dios? ¿Están tomando conciencia de este hecho? Los niños y los adolescentes, tienen como permiso para ser y para hacer como niños y como adolescentes, pero no los mayores de edad: Ellos no pueden y no deben ser y hacer como niños y adolescentes; sino, como mayores de edad: con pleno ejercicio de sus facultades porque son adultos.
Y ¿Ustedes, a estas alturas del viaje, han tomado conciencia de esto? ¿Si están conscientes de que Dios los considera mayores de edad en el Espíritu y que, como a tales, les esta confiando mayores responsabilidades, las cuales, en si, llevan los compromisos del Reino y, en consecuencia, los riesgos de acertar, o no, en el cumplimiento de la misión encomendada? ¿Saben, ustedes que es ser Embajador de un Estado o de un Reino? ¿Saben que el Embajador, identificado con el Estado o Reino, a la vez que ese honor, tiene la potestad de comprometerlo con sus actitudes como si fuese el mandatario propio? ¿No saben que la historia les cuenta que muchas guerras se han causado como fruto o consecuencia de los desaciertos de los Embajadores? ¿Ustedes, como Embajadores del Reino de los cielos, están conscientes de lo que son y de los serios compromisos que, ese honor les impone?
¡Despierten! Hora es de despertar y de tomar la conciencia de Jeromin, quien, al saberse hijo natural de Carlos V y medio hermano de Felipe II, se Convirtió en Don Juan de Austria, brazo derecho de la cristiandad y, como tal, murió cubierto de honor en la batalla de Lepanto, habiéndole dejado a la historia aquella frase inolvidable que deben imitar: "! Nobleza obliga!"
Ustedes, como hijos de la luz, tienen la nobleza mas alta que la de Carlos V: La de ser hijos de Dios y hermanos de Jesucristo y, como tales herederos y dueños del Reino de los Cielos. ¡Vivan y obren como tales. "Nobleza obliga" Para entender y vivir y practicar eso, en la Iglesia y en el mundo, son considerados mayores de edad, por el amor, el criterio y la voluntad de Dios.
¡Despierten!
¡Despierten!
¡Despierten!
Ya no pueden ser como Jeromines; sino como brazo derecho de la cristiandad. Por tanto, ¡Dejen de ser niños! ¡Sean adultos y obren como tales: como mayores de edad, con criterios, con mente y corazón de mayores equilibrados; porque el Espíritu de Dios les da equilibrio.
Los niños, en sus actitudes, son con frecuencia, como las gaviotas, les he dicho en muchas ocasiones. Y, las gaviotas, pierden los mendrugos que las alimentaría, por estar en disputas insensatas por la posesión de esos mendrugos de los que son poseedoras sin necesidad de disputarlas.
Abran los ojos y miren. En torno de ustedes están el Poder y la Gloria de Dios. Eso tienen, como hijos de la Luz, para conquistar la tierra y poseerla.
Abran los ojos y miren con la luz de Dios."
Revista María Hoy
Funza- Cundinamarca (Casa de las Juanistas)
Sábado, Octubre 12, 2002 - 03:35
