"Yo soy la Luz encendida... para salvación de muchos, según mi plan, criterio y voluntad." Acta 690

Sunday - Jul 05 2015

..."Lo mío siempre es y será, nuevo, novísimo y novedoso. Mi primera aventura en medio de los hombres, con personas tan fuera de contexto, en la realidad existente, como tú ahora, era insólita, y, por lo mismo, nueva, novísima y novedosa, o, si algunos lo prefieren, absurda, simplemente. ¿Cómo, de ser cierto, lo que ocurría entonces, no se daba por otro, que no fuera el hijo intrascendente, para los sabios y entendidos del momento, de un carpintero y de una mujer sencilla, en nada distintos del común, fuera de sus virtudes un tanto desfasadas? Y, ¿qué decir de las gentes a quienes se escogió para tan rarísimo evangelio? ¿Acaso eran sabios al modo de los hombres? ¿Acaso eran los más virtuosos a los ojos de los "buenos" al modo de la Ley? Si nada de eso se amoldaba a los criterios dominantes ¿Qué asidero podía tener esa aventura, fuera de una casilla en lo despreciable, absurdo e insensato? No obstante, nada más de Dios y serio que esa aventura insólita hecha por Dios a su manera y según su propio estilo, que no ha sido, que no es y que jamás será el propio de los hombres ennoblecidos y engreídos por su propia ciencia...

 

Yo soy la Luz encendida... para salvación de muchos, según mi plan, criterio y voluntad.

 

¿No parecería un absurdo, las aparentes locuras de Francisco, el pobrecito de Asís, en su tiempo? ¿No chocaron, esas vivencias, con la cordura y ciencia, de muchos sabios al modo de los hombres y según sus propias experiencias? Pero, ¿eran absurdas las locuras, en verdad, esas manifestaciones de Francisco? No. No lo eran. El tiempo ha revelado lo contrario, ajustándolas con fidelidad, y para asombro, a mi doctrina.

 

Sin embargo, muchos, aún aceptándolas, no se resignaron a dejarlas crecer en el terreno de la sencillez elemental, que es la vivencia pura de Dios, por la virginidad del hombre. Muchas cosas se frustraron con la aplicación de la razón, al modo de los hombres, para corregir "el absurdo" al modo de Dios.

 

Pero eso no te aterre. Sigue en la esperanza, en la humildad y el abandono. Tú no pretendas demostrar ni defender; espera, cree y confía, simplemente. No te dejes seducir por nada: lógica, razones o palabras, por brillantes que lo sean, o aparenten serlo. ¿Qué habrían hecho la Santísima Virgen y San José, pretendiendo ennoblecer, al modo de los hombres, el hecho absurdo para toda razón y toda lógica, al modo de los hombres, del nacimiento de Dios en un pesebre, más: en una pesebrera? ¿verdad que habrían caído en el absurdo? ¿Quién mejora, a su modo, los absurdos aparentes de Dios?... Eso no es posible; porque la lógica de Dios no es la del hombre. Quien pretende lo contrario cae en el ridículo y tarde y temprano se aniquila en el absurdo....

 

Sigan, pues, adelante y arriba, como el que va a la victoria, como el que ya regresa con el triunfo, según se los he enseñado, a través de tu miseria. Pero no vayan a dormirse en los laureles. Recuerden, como se los he enseñado muchas veces, que la guerra, la pierden muchos insensatos, después de las grandes victorias. Hay que velar y vigilar; por eso las órdenes claves son: oración y virginidad.

 

  1. Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

     2. Imiten a María santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes. Esto es: sean puros, vírgenes o limpios y libres de todo lo que no es de Dios. Si eso se da, están en condiciones de recibir, vivir y dar a Jesucristo, para bien de ustedes, de la Iglesia y del mundo..."

Acta 690

Revista María Hoy
Marilandia (Chipaque, Cundinamarca), 
Domingo Agosto 11, 1991 - 04:13 A.M