Un dia como hoy... Enero 20

Miércoles - Ene 20 2016

Hijos de la Luz, del Amor, de la Esperanza, de la Alegría y de la Autenticidad y de la verdad:

Así como el sol no deja de existir en la noche, porque no se ve cuando se oculta, Dios, existe y permanece siempre, aunque se oculta detrás de las tinieblas. El vive siempre y es siempre el que es. Por eso no teman. No les teman a nada, ni a nadie, aunque parezcan imperecederos, omnipotentes y todopoderosos. El único imperecedero, omnipotente y todopoderoso es Dios y, en El y con El, Jesucristo el Salvador.

¿Hay tempestades? Sí las hay. Pero ellas, pasan, igual que todo lo creado. Por tanto no son, ni imperecederos, ni omnipotentes, ni todopoderosos. El único imperecedero, omnipotente y todopoderoso es Dios, el que Es.

¿Hay sombras? Claro que las hay. Pero ellas pasan, con tanta rapidez como el relámpago, porque no son, ni imperecederas, ni omnipotentes, ni todopoderosas.

¿Qué hay injusticias? ¿Qué hay maldad? ¿Qué hay criminales y que hay crímenes? Sí. Claro que los hay; pero ellos no son imperecederos, ni omnipotentes, ni todopoderosos. Los vientos de Dios llegan y barren en su momento propio, que es la hora de Dios, en la que El muestra y demuestra su perpetuidad, su omnipotencia y su poder absoluto, porque El es el Señor, el Único Señor y el Único Dios. Por eso no teman. No les teman, ni a nada, ni a nadie. Piensen, con absoluta certeza, que sólo Dios les basta y que, a su sombra, nada, ni nadie tienen dominio contra ustedes.

Están viviendo en tiempos que aparentan ser imperecederos, omnipotentes y todopoderosos. Pero, créanme, ni ellos, ni los que se creen imperecederos, omnipotentes y todopoderosos, vivirán más allá del instante que Dios les tiene señalado. En ese instante, que llega en menor tiempo del que duran en pasar las aguas de un río por un determinado sitio, ellos pasaran sin esperanza de retorno. Por eso no teman. No les teman, a nada, ni a nadie, fuera de Dios. El Único que no ha pasado, que no pasa y que no pasará, es Dios, El que Es: hoy, ayer, mañana y siempre. Dios, el eterno, el omnipotente, el todopoderoso. Abran la historia y lean. Abran la Palabra de Dios y lean. Si son humildes y prudentes descubrirán con gozo el secreto de la vida eterna. Lean, relean y mediten: Jn. 17, 3.

Hay quienes matan el cuerpo con injusticia y con soberbia. Por eso se creen todopoderosos y se jactan de los logros transitorios que consiguen. Por eso se hacen temer, honrar y admirar. Muchos incautos creen que esos espejismos de triunfo son reales. Pero solamente son, en la realidad, meros espejismos, castillos de arena, inconsistentes espumas que flotan en las aguas. ¿Me entienden? ¿Lo entienden? Piensen, mediten, reflexionen.

Hay muchos personajes que sólo son fantasías como el genio de la lámpara de Aladino. Deslumbran y atraen a los incautos, pero son inconsistentes; no tienen nada para dar; por eso no dan nada que sea real. La felicidad que pregonan, y por la que se hacen venerar, sólo es mentira, como todo lo que procede del maligno.

Despierten. Despierten. Despierten.

No engañen, ni se dejen engañar. Si de verdad ustedes son lo que Dios quiere que sean, para lo cual El los creó a su imagen y semejanza, créanle a Dios. El es la fuente suprema e imperecedera de la felicidad eterna. Con El, y sólo con El, pueden ser realmente felices, entendiendo que en la santidad está la felicidad.

Si quieres ser feliz, sé santo. Déjate santificar por Jesucristo. Acéptalo como tu Señor. El tiene la Santidad de Dios, la cual, en El, por El y desde El, se transmite, cumpliendo así la afirmación del Evangelio: "Nadie da de lo que no tiene; porque, si Dios es el Auténticamente feliz; porque es el absolutamente Santo, sean prudentes: beban en esta fuente, con humildad y con prudencia. Beban y no teman. El les basta.

 Acta 1.392

Revista María Hoy
Bogotá, D.C.
Domingo, January 20, 2008 - 04:11