"Siembren a Dios, dejándose sembrar ustedes, por Dios, con humildad y con prudencia." Acta 1.102

Wednesday - Jan 28 2015

Lecturas del día

 

 

"-Hijos de la Luz:

Sean benditos. Reciban mi paz; para que sean mi paz y den mi paz.

Hagan surcos de luz y den la luz. Yo soy la luz, la única y verdadera luz; por eso, el que camina en mí y conmigo no anda en tinieblas y es luz.

Ustedes son semillas de luz. Por tanto dejen sembrar, para que el sembrador siembre la luz, a fin de que donde hay tinieblas haya luz y la luz se a el día de la misericordia y de la gracia, para la salvación de todo y de todos.

No se cansen. Renueven su fe, su esperanza y su caridad. Sigan adelante y arriba, como los escaladores de montañas. Adelante y arriba, mi pequeña y gloriosa caravana de peregrinos sembradores de amor. Dios está con ustedes y aquel con quien Dios está no es infecundo. Ustedes tienen el germen de Dios y es preciso, por eso, que se siembren y se pudran para que den fruto abundante y permanente: el fruto del amor de Dios y de la luz, que es eterno....

Alégrense, hijos de la luz, porque la luz está con ustedes y ella, hoy o mañana dará frutos y frutos abundantes y permanentes. Sepan, y por ello alégrense y denme gracias, que cuando todo lo del hombre pase a pesar de todo su espejismo, esto seguirá brillando y dando frutos, para honra y gloria de Dios y para feliz memoria de ustedes, mi pequeña y gloriosa caravana.

Pero no se envanezcan; sino por el contrario, sean humildes. Desaparezcan como la semilla que se pudre, dejando el puesto libre a la luz, que es quien debe brillar...

...Si esto saben y si de eso toman conciencia, no dan sustituto sino lo necesario y esencial que es Dios y Dios no necesita ropajes y añadiduras inútiles; porque El es en sí y por sí y eso basta.

Oren cada mañana y cada noche antes de salir a sembrar y después de hacerlo.

Observen lo que hacen los atletas...: para competir se preparan y corrigen sus errores con ejemplar esfuerzo y ejemplar paciencia. Vean que la paciencia y el esfuerzo requerido son constantes, reiterados y crecientes. Esta es la clave del éxito de los atletas verdaderos, en el orden humano y, por tanto, esta misma debe ser la clave de ustedes, mis nobles y benditos atletas de Dios.

Lo que van a sembrar de hoy en adelante, siémbrenlo como Yo lo quiero y mando: con humildad y con prudencia.

La humildad es virginidad y por lo mismo, "limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios".

La prudencia es sabiduría, pero sabiduría de Dios.

No siembren ineficacias. Siembren la verdad, el amor y la vida de Dios. Esto es siembren a Dios, dejándose sembrar ustedes, por Dios, con humildad y con prudencia.

Sepan que la aventura en la que están, es tan grande, como cada una de las aventuras de Dios, a trave´s de sus elegidos, en la historia de la salvación. Por eso, no hagan niñerías, no sean niños. Sean como niños. Recuerden el pasaje de Nicodemo. Para eso, lean, relean y mediten. Juan 3, 1-21.

Acta 1.102

Revista María Hoy
La Habana - Cuba Villa Panamericana 
Miércoles, Julio 21, 1999 - 02:02