"Si, que vea todos mis errores y maldades, para corregirlos y enmendarme con tu gracia." Acta 1.519

Thursday - May 28 2015

"..Están en la etapa de la Mayoría de edad espiritual. Procuren ser dignos de esta Gracia. Para eso sean como la Santísima Virgen: humildes y prudentes.

No aspiren a ser los primeros en el podio de los reconocimientos; sino, en el modo de amar y, de servir, como consecuencia.

Hagan alto, para pensar, reflexionar y meditar. 25 años en Dios no es mucho; pero, en relación con ustedes, es gran parte de la vida. No malgasten, ni desaprovechen las enseñanzas recibidas en 1.520 Actas. Nunca antes se ha producido tal fenómeno, que muchos desprecian y ridiculizan, porque no pueden o no quieren reconocer que Dios no tiene límites en su manera de hacer.

Saboreen y disfruten El Magníficat. Saboreen y disfruten las palabras del Bautista. Si lo hacen con humildad y con prudencia verán la gloria de Dios.

Se están acercando al Encuentro Internacional Nº XIV de la Espiritualidad.

Prepárense para aprovechar los dones de Dios. Él está pródigo y quiere darles con prodigalidad. Háganse merecedores de la Gracia. Para eso, imiten a María Santísima e imiten a Juan Bautista. No pierdan de vista la grandeza de Dios y la pequeñez de ustedes. Cuando se vive y se obra con humildad y con prudencia, Dios diviniza al hombre participándole su dignidad. En el caso contrario, el hombre se separa de Dios, descalificándose a sí mismo, por indignidad. Pues la soberbia es el pináculo de la indignidad que es propia de los dominios del Maligno, el señor de los soberbios.

Hoy, se los vengo advirtiendo, muchos, entre ustedes, quizás la mayoría, que son vasallos del Demonio, subyugados por la soberbia, el egoísmo, la prepotencia y la ambición.

Muchos quieren suplantar a Dios, consciente o inconscientemente, deslumbrados por los espejismos de muchos fatuos. Despierten. Háganse merecedores de la Gracia que Dios les viene dando. Para eso; para ayudarlos a caminar en la luz y en la verdad, que son, juntamente con el amor, los fundamentos de la paz, en lo individual y en lo social y colectivo, se les han dado esta Espiritualidad, y en ella, la Cátedra de la Contemplación. Por eso, nadie se apropie, ni de esos dones, ni de sus beneficios, so pena de ser indignos. Por eso, ninguno se haga ídolo a sí mismo, ni haga ídolo a otros. Recuerden que la idolatría es el mayor de los pecados contra Dios, aun en la  egolatría, que es su forma primaria.

 

No se apropien de lo de Dios.

No suplanten a Dios.

No obren desplazando a Dios.

Créanme: muchos de ustedes están andando sobre la cuerda floja de la vanidad de vanidades, del orgullo y la soberbia. Eso no es bueno. Están en riesgo. Tienen, sin que lo presientan, de rechazar a Dios, procurándose su silla. Y, eso es anatema. Por tanto, aspiren a que el fruto de este Encuentro, sea la humildad. Y, como consecuencia, la adoración, el amor y la entrega a Dios.

Piensen que pueden ganar el mundo; pero perder a Dios, perdiendo el alma, por vanidad, por egoísmo, por orgullo y por soberbia.

Vacíense de ustedes. Ofrézcanle, ese vacío a Dios, y Dios se crecerá en ustedes complacido.

Piensen en esto. Medítenlo y reflexiónenlo.

Digan finalmente:

Dios mío:

dame la gracia

de ser humilde.

Ayúdame a desaparecer,

para que Tú aparezcas.

Permíteme adorarte,

bendecirte y amarte,

con humildad y con

prudencia. Amén.

firma JESUCRISTO

 

 

 

Cada uno de ustedes, confronte sus aptitudes y actitudes, con estas Enseñanzas. El resultado será que, con sorpresa, verán muchas tentaciones y demonios, agazapados en sus mentes y sus almas.

Sean benditos.

 

...Aprendan a rectificar sus malos pasos, que es igual a convertirse.

Coloquen frente a ustedes la frase del ciego Bartimeo: "Señor: que vea."

Si, que vea todos mis errores y maldades, para corregirlos y enmendarme con tu gracia.

Al ir al Encuentro lleguen a él, ligeros de equipaje, en las honduras del espíritu, en la mente y en todas las acciones. Piensen que Jesucristo quiere entrar en ustedes y que, para eso, Él necesita hallar desocupados para Él, todos sus espacios.

¿Han hecho muchos planes? Desháganlos. Para eso, conjuguen los 4 primeros verbos, que recibieron para el bien de ustedes.

Oren, oren, oren.

A quien quiera que te pregunte qué le he mandado a decir? Respóndele:

 

"Conviértete."

Amén.

Acta 1.519

Revista María Hoy
Bogotá, D.C
Martes, Mayo 26, 2009 - 03:08