"Sean pequeños, como niños y serán eficaces: sabios y perfectos con la perfección del Padre; porque Jesucristo estará en ustedes." Acta 1.084

Tuesday - May 19 2015
 
"Hijos de la Luz:

¿No saben que mientras los rayos del Sol están más cerca de su centro son cada vez más pequeños hasta desaparecen fundidos en él?

Así es el creyente en relación con Dios.

El la medida en que se acerca a Dios se hace más pequeño hasta desaparecer en Él, no quedando otra realidad que la presencia de Dios.

La medida del acercamiento a Dios es el anonadamiento. Quien se acerca a Dios desaparece. ¿Qué es la creatura ante su Creador?

 

Juan el Bautista lo dijo con sabiduría:

 

"Conviene que yo mengüe

para que El aparezca"

 

Esa es la prudencia del sabio; porque

 

"Esta es la vida eterna:

que te reconozcan a ti,

único Dios verdadero,

y a tu enviado, Jesucristo"

(Juan 17, 3)

 

Vean ustedes el contraste con la soberbia del hombre que se aleja de Dios: en la medida de la distancia que lo separa de El, el hombre crece y Dios desaparece. Entonces, el hombre, se hace dios de sí mismo y cae en una de las formas más grotescas de la idolatría, que es el ridículo de considerarse Dios.

¿Hay algo más ridículo que el absurdo de la fábula del sapo que quiso hacerse buey? ¿No se reventó en su intento, sin otro honor que la deshonra?

El sapo se reventó. El soberbio ególatra, ni siquiera logra ese resultado, porque en su ridículez, ni siquiera descubre la realidad de ser ridículo.

¿Lo entienden? 

Hijos de la Luz: ustedes descubran el valor de ser prudentes.

La prudencia los hace verdaderos sabios. Y la sabiduría les enseña el valor de ser pequeño que, en su esencia, es el secreto de la semilla que, por eso, en sí guarda el germen de la vida que le da la eficacia.

A estó denle, ustedes nombre:

"Evangelio de la semilla"

o "secreto de la virginidad."

 

Toda semilla es pequeña. Por eso es eficaz: en ella están, en su germen, el bosque y la selva.

¿Que bosque no comenzó en una semilla?

La humanidad, igual que el bosque o que la selva, comenzó en una semilla.

¿Por qué, entonces, el hombre se ufana de ser soberbio? ¿Quien sería o qué el amor de Dios y su poder?

Hijos de la Luz: piensen, mediten, reflecciones.

Supliquen el don del Espíritu Santo que les permita comprender el misterio o secreto de la virginidad, o pequeñez, como es considerada en ésta Espiritualidad de los hijos de la Madre de Dios.

Ser pequeño o empequeñecerse que es equivalente a ser virgen o como niño, les da la gracia de tener capacidad para recibir, vivir y dar a Jesucristo ( Cristofinalización).

Entienden ahora el místerio de la Espiritualidad que han recibido en estas enseñanzas durante estos 15 años?

Dios nunca trabaja en vano o para nada; sin un por qué y un para qué.

Al crear esta Espiritualidad "Hijos de la Madre de Dios", les ha dado una metodología, por su gracia, para que puedan aprovecharse del amor de Dios. 

Dios los ama.

Su amor lo impulsa permanentemente a crearles posibilidades y estrategias para que ustedes, con plena libertad y movidos por su voluntad, aprovechen todo lo que Dios ha hecho para ustedes: Génesis 1,28.

No sean soberbios, anonádense, sean como niños, que Dios quiere ser siempre, para ustedes, el Padre bueno que los creó a su imagen y semejanza con la idea de que sean felices como El.

Si Dios viera que es buena la soberbia y que son buenos la prepotencia y el orgullo, los instaría a ser orgullosos, soberbios, prepotentes, con la misma audacia o locura de amor conque los creó a su imagen y semejanza.

 

¿Qué se lo impide hacerlo?

 

Nada. Pero El sabe que no es bueno y por eso se esfuerza para que sean humildes. Y les da ejemplos en todo lo creado que es eficáz; las semillas, las células, aún los microbios y los virus.

Si esta Espiritualidad y las comunidades derivadas de ella, quisieran conocer un solo carisma específico eficáz no me cansaré de señalarselo: el Amor, Jesucristo - Dios.

Y, si ése es, sepan que para vivirlo deben ser pequeños como única consigna.

En este sentido, toda la acción de la Espiritualidad y sus comunidades debe reducirse a ejercitarse en ser pequeño o virgen o anonadado frente a Dios y frente al prójimo como consecuencia.

Saber ser pequeños o "como niño", es tan fundamental como una llave que les abre eficazmente las puertas del cielo.

Observen qué pequeña es una llave y que grande es una puerta en relación con ella.

Sacúdanse de Oropeles, hojarascas? y de todo cuanto por la soberbia, los aparta de la realidad y de cumplir la misión para la cual fueron creados y que son llamados: la felicidad. Ser felices como Dios.

Sean pequeños, como niños y serán eficaces: sabios y perfectos con la perfección del Padre; porque Jesucristo estará en ustedes."

 

Acta 1.084

Revista María Hoy
Santafé de Bogotá, D.C. , 
Miércoles, Febrero 17, 1999 - 04:38