"Que esas palmas sean sus vidas virginizadas por mi gracia, que es la gracia de Dios, el Uno, el Unico, el Señor." Acta 868

Monday - Mar 30 2015

 

"- Despiérten, despiérten, despiérten.

Hoy es el día del Señor.

¡Alégrense!

Batan palmas. Que esas palmas sean sus vidas virginizadas por mi gracia, que es la gracia de Dios, el Uno, el Unico, el Señor.

Yo Soy el que Soy

y estoy aquí.

¡Despiérten! ¡Despiérten! ¡Despiérten!

¡Alégrense! ¡Regocíjense!

¡Canten con gozo la gloria del Señor!

¿Cómo?

Siendo castos, siendo puros, siendo vírgenes.

Esto es: "Limpios y libres de todo lo que no es de Dios."

Unanse a la Inmaculada. Sean inmaculados como Ella.

Amar a Dios, es ser inmaculado, no tener manchas.

Cada mancha los aleja de Mí, el Santo, el Puro, el Inmaculado, el Perfecto, y causa mi sacrificio, para salvarlos; que es el sacrificio de Dios.

Yo Soy el Buen Pastor y estoy siempre dispuesto a morir por cada uno de ustedes, el más malo, el que anda más lejos de Mí.

Por eso, ninguno desespere; pero no pequen. El pecado hiere el corazón de Dios, el Unico, el Perfecto, el Santo. 

Huyan del pecado. Huir del pecado es huir del malo, mi enemigo y decídirse por amar a Dios. Amen a Dios. El es el Señor y El los ama. Y tanto que, a pesar de ser quien es, se anonada de tal modo que, en Mí, el Señor, el Santo de los santos, es también hombre verdadero, a la vez que Dios verdadero, para que lo entiendan mejor y lo asimilen.

Hoy se conmemora mi entrada triunfal a la Ciudad Santa. Ello equivaldría a mi entrada triunfal a la vida de cada uno de ustedes. Denme gracias. ¡Ríndanse ante Mí y denme gracias! Yo Soy y Yo estoy aquí, en ustedes y en medio de ustedes, dispuesto a ser el Dios verdadero de cada uno de ustedes.

¿No les da gozo saberlo?

Sépanlo y gócenlo, esa es la verdad.

Empiecen el día en alabanzas. Alaben al Señor y denme gracias.

Hagan sonar las campanas. Hagan que todo despierte en Mí y para Mí.

Ustedes sean los primeros.

¡Ah! Y cuando pase este día, no se replieguen en ustedes, sin Mí. No me dejen solo y no dejen a la Inmaculada, mi Madre, en su soledad inmensa. Sigan compartiéndolo todo Conmigo y con Ella: la alegría y el dolor; los aplausos y los abandonos y las traiciones, para que tengan parte en mi Resurrección que, a la vez, es la salvación de cada uno de ustedes.

Oren mucho. Oren intensamente; pero sean alegres. Disfruten las alegrías de mi gracia."

Acta 868

Revista María Hoy
Marilandia (Vereda Marilandia - Chipaque - Cund.) (Domingo de Ramos)
Domingo, Marzo 27, 1994 - 05:08