"Abran más puertas.
Esto es: ábranse más, a mi Luz y vean.
Por qué, a veces, andan como enceguecidos?
Qué casta de creyentes son ustedes?
Por qué se vuelven, a veces, como sordos y cegados?
Hay razón para que haya, entre ustedes, quienes anden y sean, amedrentados e inseguros?
No les dije ya, que, el pasaje evangélico de la Tempestad Calmada sería, para ustedes, una prueba de mi presencia y mi poder?
Por qué, entonces, claudican, algunos en la fe?...
...No me fallen, demen las manos, los pies, los corazones y las gargantas de ustedes.
Demen sus gestos. Lo que ustedes son, para manifestarme, testimonialmente desde ustedes, a fin de persuadir a muchos a vivir el bien que les ofrezco.
No quiero violencias, les he dicho y, por eso, no violentamos ni la razón ni el corazón de nadie.
Queremos ganarlos persuadiendo; pero a través de cada elegido.
Sean salvados - salvadores, les he dicho. Entiéndanlo; la invitación es novedosa y grande. Merezcan el honor con sensatez.
Sean mansos y humildes; pero audaces y recios.
Sean, como María. Por eso, sean en Ella, esclavos de la Esclava, para tener parte segura en Mí.
Piensen, por un instante que sin el "Sí" de ustedes, muchos no serán salvados.
Es este el momento de ustedes: Vívanlo. Vívanlo al máximo. Sean merecedores del honor por tan señaladisimo designio.
Por qué?...
- Porque así lo quiero Yo y el Padre y el Espíritu Santo. Y Nosotros, la Trinidad Santísima, somos lo que somos y solo en nosotros, es como tiene que ser lo que queremos..
Solo Yo seré ahora y siempre. Solo nosotros somos perdurablemente.
Levántate en tu corazón y dame gracias. Bendíceme.
Sonríele a la vida que Soy Yo.
Sonríe con vida renovada a tus hermanos, a los que crean o no crean en ti. Sonríe.
Se alegre. Se feliz. Que nada te entristezca y desengañe.
Solo Yo basto y, Yo, estoy contigo.
Adelante. Adelante todos. Adelante por encima de todo.
Nada detiene el avance de los elegidos. Porque, lo que en ellos va, es Quién elige. Es el Espíritu del Elector. Y El Es indestructible y eficaz.
Renueven sus gozos. Renueven sus convicciones y esperanzas.
Crean:
Quiero replantear la historia y lo haré con ustedes. Cédanse al honor.
Un día serán bendecidas sus entregas por las incalculables generaciones de salvados. Pero ahora no piensen en los premios, vivan el esfuerzo con la entrega.
Entréguense sin reflexión y sin reservas.
Entréguense, porque el que les invita es digno de confianza, es el Confiable, Soy Yo, el que Soy, el Santo de los Santos, Dios, tu Dios y tu Señor.
Por hoy basta.
Bendiciones.
Bendiciones.
Bendiciones.
Bogotá
Lunes, Julio 29, 1985 - 11:30
