"Ninguna acción fuera de la Iglesia. Ninguna acción en contra de la Iglesia.
En ella, en su unida y magisterio está la garantía del plan, criterio y voluntad de DIOS. Prefieran equivocarse en ella, que pretender acertar fuera de ella.
"Pedro: tú eres piedra y sobre esta roca edificaré mi Iglesia".
Esa "Roca" la constituyen el Papa y los Obispos. Aunque humana tiene la garantía eficaz de la Sangre de Jesucristo, el Cordero de DIOS que quita los pecados del mundo y el sello vivo del Espíritu Santo.
Los hombres se equivocan, como tales; pero la Iglesia, como tal, acierta en lo de DIOS; porque DIOS la asiste.
Rodeen al Papa. Él garantiza la Unidad y tiene el timón y la brújula, que Jesucristo le ha confiado a través de Pedro. Pedro, por gracia, pagó con su martirio el precio de ese honor. El martirio de Pedro, sumado al martirio de Jesús, es la respuesta o el "si" del Jerarca, a la propuesta de DIOS, en Jesucristo. Al sumarse -uno y otro martirio- Se selló la Alianza que da su origen y realeza a la Iglesia fundada por Jesucristo, el salvador resucitado, verdadero DIOS y hombre verdadero.
¿Qué se equivocan los sucesores de Pedro -humanamente-? Es posible. Son humanos, pero la sucesión que ellos representan es legítima y a ella deben sumisión todos los fieles que integran la Iglesia.
La Inmaculada Concepción y siempre Virgen, madre, maestra y modelo para Ustedes, como criatura que es, igual que ustedes, es miembro vivo y fiel de esa misma Iglesia y, como tal, es la primera en el ejemplo de sumisión inquebrantable e inmodificable al plan, criterio y voluntad de DIOS.
Jesucristo es DIOS y, como tal, fundó la Iglesia. Por tanto, la Santísima Virgen les enseña, con su ejemplo, a estar, vivir y a obrar dentro de esa Iglesia con absoluta sumisión a sus jerarquías naturales.
El Papa, los Obispos y sus párrocos, integran esa jerarquía. La Virgen no los contradice. Se somete, si ellos se equivocan, la cuestión es entre DIOS y ellos; pero la Virgen guarda prudente humildad y acatamiento. Si Ella, quien es madre de DIOS y también de ustedes, como madre de Jesucristo, en cuyo cuerpo místico ustedes están incorporados, no se rebela y se somete; ¿por qué no ustedes? ¿Por qué no se someten? ¿Qué razones tienen para revelarse?
Sean, pues, prudentes. Imiten a María Santísima, La Inmaculada Concepción y siempre Virgen, madre, maestra y modelo para ustedes. Imítenla en todo. Eso les da garantía en lo de DIOS y les permite acertar y serle fieles.
Mantengan la Unidad.
Obedezcan al Papa. Él es el pastor. Sean fieles al magisterio de la Iglesia. Acaten a sus Obispos. Respeten a sus Párrocos.
No hagan nada fuera de la Iglesia. No hagan nada en contra de la Iglesia. Ustedes, con María Santísima, y como Ella, son miembros vivos de la Iglesia de Jesús, la cual es su cuerpo místico. ¿Qué miembro vive y obra fuera del cuerpo al que pertenece? ¿Hay un cerebro que piensa fuera de su cuerpo? ¿Hay una mano que obra fuera de él? ¿Verdad que no? Si eso ocurre físicamente en lo espiritual sucede de modo semejante. De lo contrario sería el caos y el caos, ya se les ha dicho, es igual a la nada y la nada es equivalente a la muerte. La verdadera muerte es la ausencia de DIOS, la cual se engendra en el pecado.
¿Quieren acertar en lo de DIOS?
Observen e imiten a la Santísima Virgen, quien es madre, maestra y modelo para ustedes.
¿Qué le ven hacer? Solamente hace lo que DIOS quiere.
"Aquí está la esclava o servidora de DIOS. Que se haga en mi su voluntad".
Estas son sus palabras dadas al ángel en respuesta y éste, por lo mismo es su ejemplo.
A María Santísima, se le confió una misión: "Encarnar y dar al Salvador".
Esa, la cumplió, gracias a su virginidad, la cual, como ya lo saben, es limpieza y libertad de todo lo que no es de DIOS o sea pureza, en la cual se origina y fundamenta su castidad, la cual a su vez, le permite ser Inmaculada o Virgen en su cuerpo. Ella, por eso, es la Inmaculada Concepción y siempre Virgen: en, antes y después del parto de su Único Hijo Jesucristo, el concebido por acción y gracia del Espíritu Santo.
A María no se le confiaron funciones sacerdotales, como a Pedro; por eso, Ella no las ejerce. Hacerlo sería transgredir el plan de DIOS y Ella no lo hace. Ella es el modelo del seglar auténtico y del fiel en general cuya misión exclusiva es triple: recibir, vivir y dar a Jesucristo, mediante la misma condición original: ser virgen o limpio y libre de todo lo que no es de DIOS.
Esta condición alcanza a los jerarcas y presbíteros, quienes deben ser, igual que todos los fieles, limpios y libres de todo lo que no es de DIOS o sea vírgenes; pero la condición de ellos, que es específica, no alcanza a todos los fieles, entre quienes si la Santísima Virgen, madre, maestra y modelo para Ustedes.
¿Ven por qué la mujer no podrá ser sacerdotisa y tener funciones sacerdotales? ¿Ven por qué los seglares o laicos no sustituyen al sacerdote y asumen sus funciones?
DIOS ha hecho todo en orden. Subvertir el orden de DIOS es imponer el caos y el caos no es de DIOS.
La espiritualidad trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la esclava de DIOS, tiene como única finalidad vivir en cada miembro vivo el ejemplo vivo de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, madre, maestra y modelo para ustedes.
De ahí se derivan dos funciones secundarias, aunque vitales:
a)Reconstruir la Iglesia, mediante la propia virginidad de cada uno de sus miembros, la cual es el tributo que le deben a la Iglesia. Y a esto se reduce su misión evangelizadora, o sea a que cada miembro observe y viva el Evangelio o Palabra de Jesús. Equivalente a mostrar -viviéndolo - a Jesucristo- DIOS, no a pretender demostrarlo con palabras, lo cual es inútil e innecesario.
b)A consagrar el mundo por la misma virginidad. Cada fiel a la Iglesia vive en el mundo y en el siglo o tiempo en que concurre. Por eso no puede actuar y vivir ni fuera de la Iglesia ni fuera del mundo. Ese mundo debe hacerlo cristiano y fiel con su propia fidelidad y su propio cristianismo.
El mundo y la Iglesia, por tanto, no serán mejores sino hay cristianos mejores.
Ustedes, los de esta orden o espiritualidad trinitaria, nueva novísima y novedosa de los esclavos de la esclava de DIOS, sean como ella: vírgenes, y, como tales, sean: veraces, justos, pacíficos, enamorados de la libertad que impone el respeto y amor a la dignidad y libertad del prójimo. Amen. Ante todo amen, si aman es porque DIOS está en ustedes y eso basta."
