De nuestros sacerdotes - escuchar:
..."Recuerden:
Sin limpieza y libertad morales, esto es, sin virginidad, no hay verdad.
La suciedad y esclavitud moral se llama mentira. Es lo contrario u opuesto a la verdad. Mentir es consecuencia de la suciedad y esclavitud en el espíritu...
...El que siendo hombre, es como niño, da confianza, por sus descomplicaciones. Esto es, por su virginidad o limpieza y libertad moral (...o...) en el espíritu.
El mentiroso es un reducido moralmente. Por eso no puede hacer cosas diferentes a su reducción moral. Jamás llegará a construir aquello en lo que sueña: un mundo mejor con paz, con justicia, con libertad, y, por tanto, que sea lleno de felicidad; porque nadie da de lo que no tiene.
El bien es de Dios. Sólo Él lo hace y da. En consecuencia, sólo quien tiene a Dios, por recibirlo de Él, puede dar de aquello que es de Dios.
¡Anonádense!
Escuchen y vivan y practiquen la Palabra de Dios.
Para eso están llamado ustedes, los de esta Orden o Espiritualidad nueva, novísima y novedosa de los esclavos de la Esclava de Dios.
Para eso han sido elegidos.
Pero esa elección cuesta.
A ustedes les cuesta la totalidad de su entrega, como en María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Entregándose en forma total, es como puede convertirse en luz y sal del mundo, por la accón de Dios en cada uno de ustedes.
Esa entrega es total. Desde dentro, por eso es verdad. La saben ustedes en el secreto. Y la sabe Dios, aunque nadie más lo sepa.
En consecuencia sus actos más ocultos deben ser tan claros que puedan ser vistos, por todos, a la luz y en cualquier tiempo.
El amor, por tanto, los hace a ustedes espejos de fidelidad, como se enseña en el seminario de Cristofinalización.
Vean, cómo, en Dios , todo tiene una razon de ser.
No hagan por tanto, actos que no puedan ser vistos por todos y a plena luz, aunque no sean pecados.
Recuerden que las indelicadezas, aunque no alcanzan a ser pecados, nos son de Dios y por lo tanto no son buenas.
No sean pecadores.
Tampoco sean indelicados.
Ser pecador es malo. Ser indelicado también es malo.
Dios los quiere limpios y libres de todo lo que no es de Dios. Esto es: Dios los quiere vírgenes.
Sean víegrnes.
Mas aún: sean modelo de virginidad.
Que la conducta pública y privada de ustedes, llegue a ser, como en María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes, digna de imitación. como lo es en Ella, no por ustedes, sino por la acción y presencia de Dios en ustedes.
Sean aseados física y moralmente.
No contaminen el ambiente físico.
No contaminen el ambiente moral.
Más aún:
Descontaminen el ambiente físico.
Descontaminen el ambiente moral.
Sean vírgenes. Produzcan virginidad en todos los órdenes: en el físico y en el moral.
Acaten y vivan la ley de Dios.
Acaten y vivan las leyes de la Iglesia en la que viven. No burlen sus mandatos.
En todo tiempo, antes de actuar pregúntense:
¿Esto lo haría así o no lo haría así, la Virgen Santísima, mi Madre, Maestra y Modelo para mí?...
Si oyen en su corazón que sí o que no, abedezcan a esa voz, que es la de Dios, que a cada quien le habla en su consciencia.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oracion.
Amen respeten y obedezcan a las jerarquias naturales de la Iglesia católica, apostolica y romana no importa quiénes y cómo sean los jerarcas.
Para ustedes lo escencial es el amor.
Amen.
Acta 503
Revista María Hoy
Bogotá
Domingo, Noviembre 13, 1988 - 01:16
