..."Observen a las charcas tranquilas, ellas no ambicionan ser el cielo, pero en el fondo de su humildad tranquila se retrata el cielo... Lección 1.434

Sunday - Aug 14 2016

 

 

Lección

No 1.434

Sean prudentes: ¡Despierten!

 

1. Observen a las charcas tranquilas, ellas no ambicionan ser el cielo, pero en el fondo de su humildad tranquila se retrata el cielo.

2. El hombre humilde no ambiciona ser Dios y, por eso, no se propone suplantarlo, pero en la quietud de su humildad serena, se retrata Dios, como se retrató el rostro de Jesús en el lienzo de la Verónica.

3. Hagan cátedras de contemplación espiritual, observando, mirando, admirando e imitando el ejemplo discreto y humilde de María Santísima, para que entiendan la trascendencia escatológica de su prudencia, su mansedumbre y su humildad. Para eso lean, relean y mediten el Magníficat (Lc 1, 46-55).

4. Oren, oren, oren...

Oren siempre.
Sean oración.

 

5. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

SÍNTESIS

 

Muchos insensatos viven en la tierra como si ella les perteneciera para siempre. Se ufanan de sus posesiones y de sus tesoros, pero ignoran con despreocupación que la única riqueza imperecedera y absoluta es el amor de Dios. Para alcanzarlo, poseerlo y disfrutarlo hace falta, solamente, creerle a Dios, confiar en Él y esperar en Él; lo cual equivale a ser prudentes. Lean, relean y mediten : Jn 11, 40 y Mt 25, 1-13.

 

Por hoy basta.

Bendiciones, bendiciones, bendiciones. 

5:31 a.m.

 

Repitan:

Dios mío:

Limpia mi corazón

para que hoy día

haga tu voluntad

y esté Contigo.

Amén