Novena a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Thursday - Nov 27 2014

 

"...Procuren hacer una novena de súplicas a la Medalla Milagrosa. Hoy, en su día, les concedo gracias especiales a quienes quiera que la hagan. Hablarles de la Medalla Milagrosa es referirme a la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

La novena sea de este modo; después de santiguarse:

 

Pidan la asistencia del Espíritu Santo. Para eso, repitan la oración que conocen:

 

"Espíritu Santo Bendito

penetra profundamente

en mí, para hacer una

nueva creación."

 

Siga a esta oración la que siempre se repite al finalizar las Actas:

 

"Dios mío:

Limpia mi corazón

para que hoy día

haga tu voluntad

Y esté contigo.

Amén"

 

Digan luego:

 

"Madre mía:

Adoro en ti

Al Salvador que está en ti".

 

"Madre mía:

te ruego humildemente

que intercedas por mí

ante tu Santísimo Hijo,

como lo hiciste en Caná de Galilea.

Ruégale, Señora y Madre mía,

para que el señor me convierta.

Yo pongo en tus manos mi voluntad,

mi libertad, todo lo que tengo y todo

lo que soy, para que tú, ofreciéndole,

todo esto y como tuyo, le ruegues, de tu

parte, que me limpie y me sane del

Pecado, que es mi mayor miseria.

 

Padre Nuestro, Ave María y Gloria

 

Madre mía:

Descanso en la esperanza de tu intercesión. Ayúdame a ver claro mis maldades; a sentir horror de ellas y a arrepentirme. Consígueme, con la ayuda del Espíritu Santo, un propósito firme de enmienda y la gracia de mi conversión definitiva. Vuelve tus ojos también sobre los míos, en particular sobre quienes estén más alejados del Señor, para interceder por ellos ante tu Divino Hijo y para alcanzarles: disposición al arrepentimiento y a la conversión; el perdón de sus pecados y salvación definitiva. También te suplico, en igual forma, por ..... para que sea merecedor de misericordia y de la vida eterna Amén.

 

Santa María, Madre de Dios:

Ruega por nosotros ahora y siempre, amén.

 

Procuren confesarse al empezar la novena. Dispónganse con humildad al arrepentimiento y a la conversión. Esta novena no la hagan para pedir cosas. Háganla para pedir y alcanzar la gracia de la conversión, tanto para ustedes, como para parientes y amigos. Lograr la conversión equivale a caer en la virginidad, medio eficaz para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero. Si tienen a Jesucristo, Él les basta, para obtener todo aquello que sea necesario para la satisfacción de las necesidades. Busquen primero a Dios y su justicia y todo lo demás les será dado, cuando les conviene, como añadidura."

Acta 834

Revista María Hoy
Santa fe de Bogotá, (DÍA DE LA MEDALLA MILAGROSA) 
Sábado, Noviembre 27, 1993 - 04:00