Lección
No 1.088
Hijos de la Luz: ¡Despierten!
1. Lean, relean y mediten:
Isaías 47, 1-7
Sofonías 3, 1-15
2. Las profecías les señalan el horror de los errores.
3. No vivan y no anden en el error, por ignorancia, y menos por maldad.
4. Si son ignorantes, ilústrense. Despejen sus errores. Hay sabios y maestros. El Espíritu Santo es el Sabio de los Sabios y el maestro de Maestros. Pídanle ser luz y su gracia.
5. Si andan en tinieblas por maldad, y quieren ser hijos de la Luz, conviértanse. ¡Arrepiéntanse de sus maldades! ¡Suplíquenle al Espíritu Santo con corazón contrito, y ¡Conviértanse! ¡Conviértanse! ¡Conviértase de todas sus maldades!.
6. Teman a la cólera de Dios.
7. No se engañen y no engañen. Hagan alto, piensen, mediten, reflexionen.
8. Conjuguen y aplíquense los 4 verbos que conocen:
- Doblen las rodillas
- Desocupen mente y corazón
- Inclinen la cabeza
- Dejen hacer a Dios, haciendo ustedes lo que deben.
9. Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
10. Imiten a María Santísima, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
SÍNTESIS
Sean sencillos como palomas. Pero prudentes como serpientes.
¡Vivan y obren con sencillez y con prudencia!
Sean humildes de verdad ¡Tengan el coraje de serlo! Niéguense a ustedes mismos, como se los aconseja el Evangelio. Acepten sus pruebas y sigan al Señor, imitando, como la Santísima Virgen, su Estilo de ser y hacer.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

6:00 a.m.
Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón
Para que hoy día
Haga tu voluntad
Y esté contigo.
Amén.

