"No tuve Yo, el que Soy, el Santo, el Uno y Trino, abundantes y amargos ríos de lágrimas..." Acta 371

Monday - Jun 27 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

"Las raposas tienen madrigueras, pero el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar la cabeza"?

Hijito mío: a veces tienes lágrimas... ¡Qué importa! ¿No tuve Yo, el que Soy, el Santo, el Uno y Trino, abundantes y amargos ríos de lágrimas por culpa de los hombres tus hermanos y por ti?

¡Vamos! No te canses. Yo sé cómo eres; pero sé para qué eres hecho y cuánta capacidad de resistencia te hemos dado.

Eres mi profeta y carne y nervio tienes de profeta.

Ven, amado pequeñito, mi "bastón de ciegos", no temas, refúgiate en mi propio costado, como lo hacía tu hermano Juan, a quien Yo amaba, como te amo a ti.

Recuerda: Un día te lo dije:

"Cuando estés cansado y abatido, refúgiate en el regazo amoroso de María Santísima tu madre".

No busques otros consuelos.

Ella es tu refugio y Ella te arrastra a Mí.

A la postre, Yo Soy tu fortaleza y tu refugio.

Que todos tus hermanos esto entiendan y lo gocen.

Tonto es el que teniendo agua y pan se deja morir de hambre y de sed.

Yo Soy la fuente de Agua viva. Vengan a Mí todos los sedientos.

Yo Soy el Pan de vida. Vengan a Mí todos los hambrientos.

Yo Soy la fortaleza y el refugio de los hombres.

Vengan a Mí todos los extraviados y cansados...

...Inclinen la cabeza, doblen las rodillas del cuerpo y del espíritu y adoren el misterio.

No se dejen tentar. No vayan a caer vencidos por el tentador y malo mi enemigo.

Oren, oren, oren... oren siempre. Sean oración.

Estos días esfuércense en ser limpios. Reúnanse, con la frecuencia que les sea posible, para examinarse a fondo, asearse a fondo, orar y estimularse, los unos a los otros, para hacerlo.

Adoren al que Es.

Amen y honren a la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

Unan a su culto a Pío IX, porque, él, está en la corriente caudalosa de los precursores de esta nueva, novísima y novedosa Orden trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios.

Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.

Virginicen a la Iglesia verdadera con la virginidad de ustedes.

Hoy lo necesita más que nunca.

No huyan de ella. Ámenla. Hónrenla. Acátenla. Ayúdenla a ser lo que ella debe ser: una, santa, católica, perfecta, por el aporte virginal de cada uno de los fieles que la integran.

No olviden: ella no es sin ustedes. Por tanto, ella es lo que ustedes son.

Es pecadora cuando ustedes lo son.

Es santa y perfecta cuando ustedes, por la virginidad de ustedes, son santos y perfectos.

Y no olviden que, quien santifica y perfecciona es Dios, el Santo, el Perfecto, el Uno y Trino, la Trinidad Santísima.

Pero, tampoco olviden que, para que Dios santifique y perfeccione, Él debe estar en aquel o aquello que, Él, santifica y perfecciona.

Recuerden: para que Dios esté en quien o en lo que santifica y perfecciona se requiere la virginidad, como condición indispensable.

Sean vírgenes.

Para eso: hagan y vivan el Seminario "María Señal de Jesucristo".

Hagan y vivan el Seminario de Ambientación celular

Esclavícense a la Esclava del que Es, todos: pastores, jerarcas en general, religiosos y seglares.

Ésta, hoy en día, es el hambre y la sed de la Iglesia verdadera y del hombre enraizado en ella, como del hombre sobre el mundo, aún fuera de esta Iglesia.

Reúnanse aquí, en este sitio, los que puedan, el día jueves.

Oren, oren, oren... Oren mucho. Sean  oración."