De nuestros sacerdotes - escuchar:
..."No olviden: Lo importante es: ser, crecer, permanecer y fructificar en la virginidad.
Sean vírgenes.
Crezcan y permanezcan vírgenes.
Den frutos de virginidad.
Para ser, crecer, permanecer y fructificar, oren.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
Lo único que les permite
Ser,
Crecer,
Permanecer y
Fructificar,
Como vírgenes, es la oración; porque es lo único que les permite llenarse de Dios y Dios es el único que hace y da lo que es de Dios.
Con Él, por eso, todo lo pueden.
Sin Él, por lo mismo, nada, absolutamente nada pueden.
No se inquieten, ya se les ha dicho, pensando qué comerán o qué vestirán el día de mañana.
Recuerden:
"A cada día le basta con su
Propio afán y cuidado."
Esto les sirva de lección para todo. No solamente en relación con el pan y el vestido materiales; sino con todo, en lo del espíritu y del cuerpo.
Recuerden también, aquello otro que se les ha enseñado:
"Cuando fueren llevados ante los tribunales,
por causa de mi Nombre, no piensen qué van
a decir. El Espíritu de Dios en ustedes hablará."
Fíense en el Confiable, Déjense guiar por Él. Abandónense en Él y en su Providencia.
Ustedes oren.
Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
No sean impacientes.
No sean niños.
Sean prudentes.
Sean como niños.
Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
No tienen suficientes motivos para confiar en el Confiable?
Las lecciones insólitas que, en este estilo nuevo, novísimo y novedoso, se les han venido revelando, no son suficientemente claras y elocuentes sobre lo que el Señor quiere y puede hacer con ustedes y para ustedes?
Ustedes, por ustedes, por sabios y poderosos que lo fuesen, habrían concebido algo mejor o acaso igual?
No sean niños.
No sean ingenuos.
Caigan de rodillas y oren, para darme gracias.
Abandónense en Mi.
No quieran, a su modo, como dicen vulgarmente, "ensillar antes de tener las bestias."
Les he dicho que la virginidad es lo único que les permite ser, crecer, permanecer y fructificar, porque es lo único que les permite recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
Crean eso.
Eso basta.
Dejen que Dios, el que Es, viva y haga en ustedes.
Si Él está, Él les basta.
No desesperan.
La desesperación, ya se les ha dicho, es el castigo a la desconfianza.
Y la desconfianza es ausencia o falta de fe.
Ustedes tengan fe.
Fíense y esperen en el Confiable.
Dios el es Confiable
El único Confiable.
Por mucho que maquinen y se esfuercen queriendo hacer con eficacia y ser eficaces, lo harán mejor que lo que Dios quiere y hace?
Hacer sin Dios es trabajo de ardillas. Vano es.
Y, más aún: ridículo activismo o quehacerismo es.
Por tanto, sigan la formula:
Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.
Oren para ser vírgenes.
Sean vírgenes para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
Si reciben a Jesucristo y Él está y hace en ustedes, con acierto, tendrán y harán lo que Dios quiere.
Jesucristo los hace amor.
Y si son amor , serán, a la vez, luz y sal del mundo.
Serán justicia.
Serán verdad.
Serán paz.
Serán servicio.
Serán comprensión.
Serán libertad.
Serán unidad.
Serán vida.
Y, eso, eso es lo que el hombre y el mundo necesitan para ser felices para su pleno desarrollo y perfección."
Acta 395
Revista María Hoy
Bogotá,
Jueves, Junio 4, 1987 - 06:15
