Lección
No 512
No juzguen. No condenen. Amen.
1. La Espiritualidad nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Hija de Dios, está destinada a encarnar el Amor.
2. El Amor solo es encarnado en los vírgenes. Esto es: por los puros o limpios y libres de todo lo que no es de Dios.
3. El virgen, como aquí se enseña, por tener a Dios, está llamado a ser como los niños. Por eso no juzga y no condena.
Lean, relean y mediten: 1 de Corintios 13; Mateo 7, 1-5; Mateo 18, 23-35 y busquen y lean, relean y mediten, para sacar conclusiones, todas y cada una de las citas a las que se refieren los interrogantes escritos en el cuerpo de esta Acta.
4. No juzguen.
5. No condenen.
6. Amen.
7. Muestren que viven como hijos de Dios y que los son, llenándose de amor y respirándolo. Y no olviden que el amor produce resultados objetivos en la relación de los unos con los otros, como la comprensión, el perdón y la misericordia.
8. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
9. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones.

5:58 a.m.

Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón
para que hoy día
haga tu voluntad
y esté Contigo.
Amén

Digan:
Dios mío:
Ayúdame a no juzgar a mis hermanos
Ayúdame a no condenarlos.
Ayúdame a tener un corazón
de niño para no perder el tiempo
tratando de descubrir demonios
en los otros, mis hermanos.
Ayúdame. Para eso dame el Espíritu Santo.
Amén.

