"Muerte es el pecado, para muchos. Muerte es todo género de humillación y de fracasos. Muerte es la desgracia de traicionar al que es amigo." Acta 204

Martes - Sep 16 2014

 

"- Levántense. No se queden caídos. Nadie se quede caído. Por ninguna causa, por ningún motivo desesperen.

No huyan de Mí. No se aparten de la Vida. Vengan a Mí todos, todos, todos.

Mí Resurrección es una invitación gozosa a la Resurrección. Y nadie que no pase por la muerte resucita.

Muerte es el pecado, para muchos. Muerte es todo género de humillación y de fracasos. Muerte es la desgracia de traicionar al que es amigo.

Muerte es todo lo que hace que se sientan impotentes y nada. Pero, justamente, es para enséñales a caminar en esos momentos de impotencia que Yo he resucitado.

Muchos habrá que caminaron con migo fielmente hasta el día de la Resurrección y que, no obstante, después de ella, me han vendido, negado, abandonado. No teman. No se queden en su traición, en su negación, en su abandono.

Yo he resucitado y he resucitado para todos.

Para los absolutamente fieles y para aquellos que tienen o tendrán la tragedia de no serlo. Levántense. Levántense. Levántense con nuevas esperanzas; con certeza absoluta de que, Yo, el Resucitado, el Salvador, los resucito, los Salvo, los Restauro.

Creen que no sé que habrá Judas y Pedros y Tomás, multiplicados hasta el infinito? Yo lo sé todo.

Por eso, espero con igual y conmovedora fidelidad que vengan a Mí todos para ser resucitados.

Vengan a Mí y vengan siempre. Nadie se quede caído. Nadie deje a nadie caído. Oigan la voz del Resucitado. Resuciten.

Hagan que otros la oigan con sus propias resurrecciones y esperanzas. Ayuden, inviten, manden a otros a resucitar. Que todos resuciten..."

Recuerden Mí vía crucis.

Yo caí no una, varias veces camino del Calvario. Pero me levanten hasta quedar en lo más alto crucificado en el amor, sediento del retorno de las incontables caravanas de caídos. Yo morí, para enseñarles a morir. Pero resucité; para enseñarles a resucitar.

Nadie se quede caído. No importa cuantas veces caiga y cuanto y que grave y horrible sea el peso de la culpa que lo aplaste.

Levántense. Levántense. Levántense. Vengan a la Resurrección. Vengan a la vida. Vengan a Mí todos los caídos, no importa dónde y cómo estén.

Vengan. Vengan. Vengan.

Es más: ayúdense los unos a los otros a venir a Mí. Sumen sus caravanas. Vengan de dos en dos vengan en gavillas y racimos. Vengan. Vengan. Vengan. No se queden caídos. Vengan. Vengan. Vengan. Vengan a Mí que Soy la Fuente de agua viva. A Mí que Soy la Resurrección. Que Soy la Vida."

Acta 204

Revista María Hoy
Bogotá,
Martes, Abril 8, 1986 - 06:55