"Mueran, hijos, a todo lo que el mundo ahora cree que es lo grandioso." Acta 54

Friday - Jun 10 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

..."Que el estilo revolucionario que ustedes impongan sea, pues, el de la claridad en todo, hasta en la forma de morir.

Ya se los he dicho.

Que lo que ustedes digan sea eso y no otra cosa.

Por eso no empleen jamás palabras de dobles expresiones.

Que lo que es, sea y nada más.

Eso no requiere esfuerzos para demostrarlo. Se señala, se dice, se hace.

Sean claros en el cumplimiento de sus deberes claros en cada uno de sus actos. Esto muéstrenlo de modo que sea imitado con acierto.

Esto hace falta hoy, cuando es la mentira el estilo imperante, como fruto de la soberbia y el orgullo.

Es el estilo satánico que hace la guerra y las desgracias.

Qué modo de ser prepotentes a base de medias tintas y de equívocos.

Y, mientras mejor se manipulen estos modos, mayor y más prestigios hay. Eso es el mundo, pero es por el demonio y por la carne, los tres grandes enemigos del que Somos, de la Santísima Trinidad, de Nosotros, el Santo de los santos, el Verdadero y Único Señor y Dios.

No es fácil, pues, lo que a ustedes estamos dando en encomienda. Este honor es caro.

Les cuesta el que tengan que estar muriendo a cada instante.

El que no puedan instalarse, el que no tengan tiempo de mirarse en el espejo, para hacerse ídolos.

Esta es la razón por la que las señales que les doy son MARÍA, la Inmaculada Concepción, que es la verdad y la humildad auténtica y la CRUZ, que es modo, estilo y forma de morir en el despojo.

Mueran, hijos, a todo lo que el mundo ahora cree que es lo grandioso.

Mueran a las posiciones deslumbrantes y al estilo de servirse y ser servidos.

No olviden:

" El Reino del Hijo del Hombre, no es de este mundo."

"Las zorras tienen guaridas, pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la frente.

Esto es:

Sean peregrinos. Vayan adelante. Adelante y hacia arriba, construyendo el Reino que, por ser eterno, no tiene medidas ni sitios terrenales.

Los verdaderos sitios de este Reino están: en el Corazón de Dios y en el corazón de cada hombre.

Y, allí, hay que buscarlo y construirlo, sin medidas de tiempo ni tazas elementales de historias que perecen.

No se entraban con absurdos, les repito.

Sean ligeros, como ángeles. Vayan con Ellos.

Ellos son criaturas reales y están al lado de ustedes, para compartir esfuerzos, alegrías y esperanzas.

Ellos, mantienen la Luz encendida siempre sobre ustedes y adelante.

Por eso son el manto de la Virgen. Y, por eso, quiero que al pintar el manto de María, la Inmaculada, sea azul y con estrellas, para indicar el cielo tachonado de ángeles.

Ellos estarán siempre con ustedes , orando por ustedes: alabando, adorando, honrando y dando gracias al Santo de los santos, por lo que ustedes hacen incompleto o dejen de hacer.

De ese modo, María, la Inmaculada Concepción, puede, Ella, sonriendo, darnos algo vivo y eficaz, por ustedes, hijos suyos.

Fíjate, cómo María, la Inmaculada Concepción, está prefigurada por Rebeca, Madre de Jacob.

Ella, sin que ustedes sepan cómo, sabe cómo ganarles el Reino.

Hijo: Amen a María.

Ámenla.

Sean maliciosos. Gánense mi Corazón, mi Voluntad, mi entrega. Esto es: el Reino.

Fíjate, cómo, a la manera de Ella, como Rebeca, puede lograr, del que lo puede, cosas imposibles y aun, en apariencias, contra la voluntad del Poderoso.

Es así, como María, logra la revocatoria de sentencias tenebrosas contra ustedes.

Ámenla!

Enséñenla a amar, a que la amen...

...Confiésense, como siempre.

Borren malos entendidos y suspicacias, entre ustedes.

No abran grietas, les he dicho...

Pues no es bueno que haya cosas de esas, entre ustedes.

Lo que tengan que decir y hacer háganlo con claridad y no dejen confusión.

Esto, en pequeño, es malo.

Pero, cuando mi Orden crezca, como crecerá, será fatal.

Evítenlo ahora.

Sean, les repito: claros, en todo, hasta en la forma de morir.

Por hoy basta.

Bendiciones

Bendiciones

Bendiciones.

RayaActa 54

Revista María Hoy
Bogotá
Miércoles, Agosto 21, 1985 - 05:50