Aquí estoy.
Crean, confíen, esperen.
YO SOY.
El SEÑOR soy YO,
el que SOY
el que SOMOS,
el que es Uno con el PADRE
y con el Espíritu SANTO.
¡Adórenme!
¡Adórennos!
¡Ámenme!
¡Ámennos!
¡Créanme!
¡Créannos!
¡Confíen en Mí!
¡Confíen en Nosotros!
¡Esperen en Mí!
¡Esperen en Nosotros!
DIOS es el SEÑOR
DIOS todo lo puede.
DIOS todo lo crea
DIOS todo lo san-
tifica y per-
fecciona.
Amén.
Observen con atención:
YO soy JESUCRISTO, el Señor.
Esto es: YO SOY DIOS.
DIOS es el SEÑOR.
Pero no Soy solo. Conmigo están el PADRE y el Espíritu SANTO:
SOY una de las Tres Personas divinas y benditas,
Santas, Santas, Santas,
que integramos la
SANTÍSIMA TRINIDAD.
Cada vez que me invocan, invocan a la Santísima TRINIDAD:
al PADRE y al Espíritu SANTO juntamente Conmigo.
Igual ocurre cuando invocan al PADRE,
invocan también al Espíritu Santo y me invocan a Mí.
Cuando invocan al Espíritu SANTO,
invocan al PADRE y también a Mí me invocan.
¡Este es el Misterio!
Por eso: cuando adoran a uno de Nosotros, por la unidad misteriosa en que vivimos, a todos nos adoran.
Adoran al PADRE
Adoran al HIJO
Adoran al Espíritu SANTO…
Esto es: Adoran a la Santísima TRINIDAD.
Cuando blasfeman el Nombre de uno de NOSOTROS,
blasfeman, a un tiempo, el Santo Nombre de todos NOSOTROS.
Cuando bendicen o maldicen el Santo Nombre de uno de Nosotros,
lo hacen también con el de cada uno de los otros TRES y, a un mismo tiempo con los Tres a la vez.
Entiéndalo: por el Misterio de la Santísima TRINIDAD, ninguno de Nosotros es SOLO. Todos SOMOS
=TRES=
=los TRES=
PADRE
HIJO
Y
Espíritu SANTO,
respaldados e integrados.
¿Entienden, por qué dije a Felipe que, quién me ve a Mí ve también al PADRE?
¿Entienden por qué respondí, a quienes me juzgaban, que mi testimonio era verdadero y que estaba respaldado con el del mi Padre que me envió y con el del Espíritu Santo?
La fuerza de DIOS está en la Unidad y en la pluralidad, al mismo tiempo. Somos UNO y TRINO. Este es el Misterio. ¡Adórenlo!
Vean por qué es eficaz la oración hecha en Mi Nombre; La que se eleva, en Mi Nombre, al PADRE, para pedir el Espíritu SANTO y, por qué es eficaz la acción del Espíritu SANTO, como lo es también la del PADRE. Porque ninguno de Nosotros es solo. Somos Uno y Trino a la vez por la Unidad.
De hoy en adelante –cada vez que me nombren- inclínense. Ante Mí están frente al Misterio de la
Santísima TRINIDAD.
¡Adórenlo!
¡Adórenlo!
¡Adórenlo!
Un Tribunal, por tanto, tienen a la vista:
El TRIBUNALde
DIOS
Sean precavidos.
Sean cautelosos.
Sean prudentes…
Adoren y bendigan el Misterio de la
Santísima Trinidad.
La vida de ustedes se enriquece, se santifica y perfecciona cuando se dejan llenar por el amor de DIOS que es el aliento de la Santísima
TRINIDAD.
Comienzan hoy la Semana Mayor o Santa.
Es la semana del misterio inefable de la Santísima Trinidad.
Mi entrega, es la entrega de amor del PADRE y del Espíritu SANTO, juntamente Conmigo.
Por las heridas de mi Cuerpo, es el aliento total de DIOS, Uno y Trino, el que brota y fluye, juntamente con la sangre de mis venas. Es DIOS-Amor, Quien se da por amor, para salvar a cada hombre y a todos los hombres. Para salvar al mismo tiempo todo lo creado.
Ese aliento ya no retornará. Se ha dado para siempre; porque cada acto de DIOS es eterno. Lo que DIOS hace, lo hace para siempre. La salvación consumada por Mi es eterna, porque es el acto supremo del amor de DIOS-Amor, Uno y TRINO. De la Santísima TRINIDAD.
Anonádense. Anonádense. Anonádense. Sean prudentes. Reflexionen.
Oren, oren, oren...
Oren sin descanso.
Oren siempre.
Sean oración.
En esto, como en todo, imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes. Ella es el secreto personificado de la felicidad o Salvación revelada a los hombres.
Esta es una semana especial,
entre todas las semanas mayores,
a partir de la primera,
porque corresponde a este año de gracias que
se les ha dado, por amor a la Santísima Virgen.
Por eso hay tantos azotes y tentaciones.
¿Quién de ustedes no experimenta los flagelos inexplicables de las pruebas más absurdas y de todo orden?
¿Hay uno de ustedes que no viva una experiencia inexplicable? ¿Hay alguien exento? ¿Quién?
Hijos, hijitos míos: abran todos sus sentidos y capten la Palabra de DIOS. Escúchenla, vívanla, practíquenla. Para eso aséense a fondo con humildad y con prudencia. Auxíliense los unos a los otros. Llámense. Búsquense. Reúnanse.
El malo, mi enemigo, no descansa; el acecha y no deja pasar inútilmente las oportunidades que se le presenten.
No se dejen tentar. Huyan de él. Vengan, vengan, vengan a Mí. Busquen mi Sangre y mi Cuerpo. Coman y beban el PAN y el Agua de Vida, que son mi Sangre y mi Cuerpo; que SOY YO, el que SOY, el que Somos.
No habrá otra Semana Santa, para ustedes, con mayores pruebas y con mayores méritos; porque ésta es, entiéndanlo, una semana mayor con especiales, extraordinarios y sobrenaturales méritos y gracias, alcanzados por el amor y las lágrimas de la Santísima Virgen.
No se desconcierten porque caigan o porque estén en riesgos de caídas.
Esas son artes del malo, mi enemigo. Entiéndanlo.
Pero, si caen, no se queden caídos. Levántense. Tienen en su favor el aliento de DIOS, quien es Uno y Trino.
Recuerden los problemas de Pedro y de Judas, en la primera semana mayor.
Recuerden las actitudes de uno y otro, frente a sus debilidades. Reflexionen, mediten en ellas y saquen conclusiones.
No pequen.
Pero si pecan...
No se queden caídos.
Levántense.
Por ustedes no pueden hacerlo; pero tienen el aliento de un DIOS -único y verdadero-, Quien es Uno y Trino.
Toda esta semana es de riesgos, porque es de muchas gracias para ustedes.
¿No ven que en las festividades, cuando hay joyas y riquezas valiosas, los ladrones acechan y están listos, con mayor vitalidad que en épocas diferentes y cuando no hay tesoros?
Eso pasa, en lo espiritual, con la mayor de todas las riquezas, que es la Gracia de DIOS:
Sean prudentes.
Oren, oren, oren...
Oren y vigilen.
Oren y vigilen.
Oren y vigilen.
Oren siempre.
Sean oración.
Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
Lección
No.488
No están solos. DIOS está con ustedes.
-
Jesucristo es DIOS y es hombre verdadero.
-
Quien recibe a Jesucristo, recibe, al mismo tiempo, al PADRE y al Espíritu SANTO:
-
En el misterio de la Santísima Trinidad, ninguna de las Tres Personas Divinas, que la integran, está sola: Su relación es tan estrecha y tan indisoluble que, donde una está, están también las otras DOS. Por eso Jesucristo dijo: "Felipe: quien a Mí me ve, ve también a mi PADRE que me envió."
-
Jesucristo vino para salvarlos, a todos los hombres y a cada uno en particular, a través del vientre Inmaculado de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
-
La Encarnación y el Nacimiento de Jesucristo, son actos supremos del amor de DIOS-AMOR, para la salvación de ustedes. A partir de entonces no están solos. DIOS está con ustedes y estará para siempre.
No se aparten de Él. No lo desprecien. Aprovéchense de Él.
-
Jesucristo vive y permanece para siempre, en medio de ustedes, en unidad con el PADRE y con el Espíritu SANTO.
¡Ámenlo! ¡Bendíganlo! ¡Adórenlo!
Y con El y en El, adoren al Padre y al Espíritu Santo.
-
La pasión y muerte de Jesucristo, eran necesarias para satisfacer -por amor- a la justicia lesionada por el desamor.
-
La pasión y muerte de Jesucristo, el Salvador, son el acto supremo del amor de DIOS; a través del cual, todo el amor de DIOS-Amor, se riega para el hombre.
-
Ese amor de DIOS, dado en la Cruz de Jesucristo, es el aliento de salvación que eternamente permanece para el bien o salvación; porque todo lo de DIOS es eterno.
Adoren, amen y bendigan el aliento de DIOS dado en Jesucristo.
-
El aliento de DIOS es el tesoro valioso por el que vale la pena vender todos los otros tesoros, para poseerlo, según se les ha dicho en las enseñanzas Evangélicas.
Ámenlo, adórenlo, bendíganlo.
-
No están solos, en el esfuerzo para adquirir el don del aliento de DIOS y para conservarlo. Jesucristo está con ustedes y Jesucristo no está solo: con Él están el PADRE y el Espíritu SANTO.
Escúchenlo, vivan y practiquen su Palabra.
-
Crean en Jesucristo.
Más aun, como ya se les ha dicho: créanle a Jesucristo.
Aséense bañándose, con humildad y con prudencia, en las piscinas de la gracia (confesión con el presbítero) para ser vírgenes y poder recibir, vivir y propagar a Jesucristo.
-
Creerle a Jesucristo es creerle a la Santísima Trinidad Padre, Hijo y Espíritu Santo, compañeros, para ustedes, fieles e imperecederos.
-
Oren. Oren. Oren...
Oren siempre
Sean oración.
-
Imiten a María Santísima la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y modelo para ustedes.
SÍNTESIS
-
Quien acepta a DIOS no anda solo. Él vive en la luz y acompañado.
-
A DIOS nadie le ha visto, como tal, Él es espíritu y el Espíritu no es visible.
-
Jesucristo es, a la vez que DIOS en verdad, también hombre en verdad: DIOS y hombre verdadero.
-
Jesucristo no es solo. Él, siempre está en unidad indisoluble y en compañía con el Padre y con el Espíritu Santo, por el misterio de la Santísima Trinidad.
-
Invocar, aceptar, amar y bendecir a Jesucristo, es hacer lo mismo, y al mismo tiempo, con el Padre y con el Espíritu Santo, por el misterio de la Santísima Trinidad.
Quien busca a Jesucristo no anda solo; porque con Él están, en unidad, el Padre y el Espíritu Santo. Búsquenlo.
Por hoy basta.
Bendiciones, bendiciones, bendiciones.
/
4, 20 a.m.
Repitan:
Dios mío:
Limpio mi corazón para que hoy día haga tu voluntad y este contigo. Amén.
Al margen del Acta
...Crean, confíen, esperen.
Enviaré ángeles a cuidar a Marilandia. Reconózcanlos y no los dejen pasar. Enviaré muchos ángeles.
Oren, oren, oren…
Oren, oren, oren…
“Jesucristo es DIOS y DIOS es el Señor. Él basta y Él no está manco. Acójanse a Él. Acepten las legiones de ángeles de guarda que Él tiene para ustedes. Sólo DIOS basta. Crean, confíen y esperen. En todos sus ambientes destaquen la palabra
“D I O S”
Escrita como a ti te lo enseñé (…) con letras grandes y rojas.
No saben el poder que tiene el Santo Nombre de D I O S y por eso no lo utilizan.
Utilícenlo...
Acta No.578
Revista María Hoy
Bogotá, D.E., Abril 9 de 1990
Lunes 02:19 AM
