"Lo que se da o se hace en virginidad es agradable a los ojos de Dios." Acta 922

Lunes - Ene 18 2016

Lo valioso ante Dios no es lo que dan, sino la intención y la actitud con que lo hacen.

 

Ayunar es bueno; pero cuando ayunen, no se ufanen y no hagan cosas externas para hacerse notar. El ayuno ostentoso es soberbia y, por tanto, ofensa en lugar de adoración a Dios.

 

Muchos ayunan para ser admirados. Ustedes, si ayunan, no obren de ese modo; prefieran no hacerlo, a convertirse en réprobos. El ayuno vale a los ojos de Dios, porque es virginidad y, si no es eso, no ayunen; porque en lugar de santificarse se hacen indignos. ¿Lo entienden?

 

Cada obra que hacen a Dios, o que la hacen al prójimo en Nombre de Dios, es como el ayuno: bendición, si es entrega humilde de la creatura a su Creador, y, maldición si es una pantomima para ser honrado. En este caso prefieran no obrar.

 

Cuando hagan obras para Dios, o en su Nombre, háganlo en silencio y con humildad. No hagan notar de los otros el esfuerzo que creen que les cuesta;  no se causen y no causen amarguras; no hagan exigencias prevalidos de la autoridad que crean tener porque les cuesta dinero o sacrificio. Obrar de esa manera es malo; por eso, en lo que hacen, como lo hacen, está la recompensa. La consecuencia es la angustia que les causa y las mortificaciones que causan a los otros. Lo de Dios es sutil, como la brisa y deja, como ella, una agradable sensación de paz. Esa es una de las formas con las que Dios recompensa a quien le sirve en esta vida, como un anticipo de sus recompensas en el cielo.  

 

Si ustedes al hacer para Dios, o en su Nombre, se convierten en tiranos y amargados, revisen sus propósitos y enmienden lo que deben enmendar. Lean, relean y mediten: Hechos de los Apóstoles 5, 1-5.  Lo que importa es la Virginidad y no lo que hacen o dejan de hacer; lo que dan o dejan de dar.  ¿Lo entienden?

 

Sean rectos en sus intenciones y humildes cuando dan o cuando hacen. Solo el humilde se anonada y se da en lo que da o en lo que hace. Eso le impide rumiar sus actos hasta dolerse por ellos y reclamar admiración y recompensas.

 

Dios no los manda a darle o a hacer para El; porque, El, no necesita lo que dan o lo que hacen. Pero si alguien hace o da, para El,  o en su nombre, El se complace, como lo hace un padre, frente a los insignificantes regalos de sus hijos indigentes.

Lo que se da o se hace en virginidad es agradable a los ojos de Dios. Por tanto sean vírgenes, vivan o obren con virginidad y, eso, será bendecido por Dios, Quien lee en lo secreto.

 

¿Entienden?

¿Lo entienden?1

 

 

 

..."Ayuno, hijo mío, es privarse, en homenaje a Dios de algo que se quiere o que da lustre y hace parecer dignificable a los ojos de los hombres"... 2

 

1Acta 922

2 Acta 739