"Lo esencial es, entonces, para ti, salvar o sea, dejar que Dios, contigo, complete su obra de salvarte y de salvar a tus hermanos..." Acta 773

Wednesday - Apr 15 2015

Lecturas del día

..."En esta espiritualidad trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Hija de Dios, lo fundamental es la virginidad; porque, ella, les permite escuchar la Palabra de Dios, vivirla y practicarla. Por eso, mediante ella, y, por la acción de Dios en ella, ustedes, de modo individual, pueden recibir, vivir y dar a Jesucristo.

La virginidad, pureza o limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios, es equivalente a conversión. Por tanto, conviértanse. Pero ¿Quién debe convertirse: ustedes, en sí, o los otros, sus hermanos o prójimos? Si solamente quieren, con falso celo de mi Palabra, que lo hagan los otros, ustedes son mentirosos y malos; porque, quien debe convertirse, en primer lugar y siempre, no es el otro, sino tú, el que quieres o que dices que me sigue. No podrás seguirme y ser de los míos sin negarte a ti mismo y sin cargar con tu propia cruz. Hacer eso, es convertirse; es ser virgen. Y, cuando eso se da, tú te das cuenta, aun sin comprenderlo, que ya no te queda tiempo, sino para amar; esto es, para el amor y, el amor, atiéndelo, no te permite juzgar y condenar; porque Dios está en ti y Dios es salvador. Lo esencial es, entonces, para ti, salvar o sea, dejar que Dios, contigo, complete su obra de salvarte y de salvar a tus hermanos o prójimos, como ti mismo; cómo quieres que, El, te salve. Vean con claridad los que se hacen jueces, no para juzgarse y condenarse a si mismos; sino para juzgar y condenar a sus hermanos, que están obrando mal y en contra del querer de Dios, que vino, no para juzgar y condenar; sino para salvar al hombre, al que convirtió en hermano o prójimo, en la Persona de Jesucristo que es la segunda, en el misterio de la Santísima Trinidad.

 

Tomen como norma esta afirmación, que es la Palabra de Dios: "la conversión, y, en consecuencia, la salvación, no se da en la masa, ni es para la masa; se da en ti y es para ti, en lo personal. Si tú no te conviertes no te salvas, aunque pregones la conversión o salvación; porque la salvación no se da sin conversión; esto es, sin aceptar al salvador, que es Dios, y a lo de El, que es su salvación. En síntesis:"El", porque sin Dios no hay salvación".

 

Conviértete, hijo mío, tú, quien quieras que seas, el que pretende convertir a otros,  sin convertirte a ti mismo. Recuerden mi grito:"médico: cúrate a ti mismo". Vean, pues los de esta espiritualidad trinitaria, nueva novísima y novedosa de los hijos de la hija de Dios; porque es fundamental, la virginidad para ustedes. Si ustedes no son vírgenes, en ustedes, nada de lo que hagan o pretendan hacer, tiene sentido; porque sin Dios nada se puede hacer. Y, esa es la Palabra de Dios: "Sin mi nada pueden hacer".

Vayan a pregonar el Evangelio con sus vidas. Esto es: vayan a pregonarme, viviéndome; por eso, no pretendan demostrarme; muéstrenme. Esto es: señálenme, indicándoles, a los otros, sus hermanos, que Yo vivo y que estoy dentro de ustedes haciendo lo que ustedes hacen, cuando no es lo malo; porque Yo no puedo hacer lo malo sino lo bueno, que es lo que Yo hago; ya que cada quien da de lo que tiene. Si esto no hacen, son hipócritas y malos. Y, a ustedes, se los digo, en lo más profundo de ustedes:

 

"Hipócrita: conviértete"

 

Y, esto, no se los digo como a masa; sino como a individuo, a cada uno de ustedes, quien quiera que sea: Jerarca, presbítero, religioso o seglar.

Cada quien, en sí, conviértase y .....ame.........

Tu conversión convertirá a otros; (...) salvación salvará a otros; porque no es el carbón apagado el que transmite el fuego; es el carbón convertido en brasa el que hace brasa y, en consecuencia, el que propaga el fuego.

 

"Cristiano: si lo eres; conviértete. Esto es: sé virgen"...

Acta 773

Revista María Hoy
Santa fe de Bogotá, D.C., 
Domingo, Octubre 25, 1992 - 05:25