..."Las cosas de DIOS hay que dejar que se cumplan al modo de DIOS. Sólo de rodillas, esto es, postrado ante DIOS, se lo puede reconocer a Él; porque Él es el Señor. ¿Lo entienden?
Sean humildes. Recuerden esto: si los acusan, no se defiendan.
Si los señalan, no se oculten.
Si les roban el sombrero, den también el vestido y los zapatos.
Si les golpean la mejilla derecha pongan también la mejilla izquierda para que sea golpeada.
Si los hieren y calumnian, bendigan a quien tal hace, perdónenlo y ámenlo y den gracias a DIOS, porque ese los acerca a Él.
¿No entienden estas enseñanzas, que no son nuevas; pero que está probado que son eficaces?
¿No las han practicado todos los santos? ¿No es por ellas que son santos?
No las tomen a la ligera. Reflexionen, mediten en ellas y saquen conclusiones.
¿Quién los hace a ustedes menos dignos porque los calumnia con mentira o más grande, porque los ensalza con igual mentira?
Lo que ustedes son; eso son. Por tanto procuren ser no aparentar.
Recuerden lo que tanto han oído decir:
"No eres más porque te alaben ni menos porque te vituperen" "Lo que eres eso eres" DIOS es DIOS porque Él es el que Es.
Eso no requiere demostración. Él es porque Él es y eso basta.
Procuren en todos sus actos no causar heridas y si las causan esfuércense por curarlas. No causen grietas y si las causan resánenlas.
No olviden que las heridas de hoy son la muerte del mañana y que las grietas de ahora serán las grandes catástrofes del porvenir.
No hay enemigo insignificante. Evítenlos.
Cada creatura tiene un valor. Es la dignidad que DIOS le ha dado con su aliento, la cual tiene el precio de la Sangre de Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero DIOS y hombre verdadero.
No menosprecien a nadie. A nadie subestimen. Respeten la dignidad de cada quien, por pequeño e insignificante que parezca.
¿Qué creen que significa lo que Yo he afirmado en los Santos Evangelios: "Lo que hiciste con el más pequeño de mis hermanos, conmigo lo hicisteis" "Porque estuve enfermo o preso y me visitasteis..."
¿No me he considerado Yo, el que Soy, el que Somos, presente en el más pequeño?
Y, si eso es verdad, porque Yo Soy verdad, la Verdad; ¿Qué derecho hay, para no observarlo y, para pisotear, en contra mía, a quien Yo ensalzo?
Piensen, mediten, reflexionen y saquen conclusiones.
Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes..."
Acta 575
Revista María Hoy
Bogotá D.E.,
Lunes, Marzo 5, 1990 - 03:51
