"La tierra y el cielo pasarán, pero mis palabras no pasarán."

Friday - Nov 28 2014


 

 


..."La tierra y el cielo pasarán, pero mis palabras no pasarán. Por tanto sean prudentes y, revestidos de prudencia, pongan en práctica, viviéndola, mi Palabra, que es la mismísima Palabra de Dios, que, en sí, Soy Yo, el Santo de los santos.

 

Si ustedes están Conmigo, ¿quién o qué podrá apartarlos de mí y condenarlos con verdad y con justicia, por lo que hagan o dejen de hacer en mi Nombre y por mi Causa?

 

No teman. Yo he vencido el mundo. Yo resucité. Yo vivo y viviré. Y Yo soy el Señor, el único Señor a quien le deben temer. Por tanto no teman a quien quiera que, apartándose de mí, los amenace o los condene, por mi Causa. El Salvador soy Yo y Yo les basto.

Así como la muerte no acabó Conmigo, porque la vencí resucitando; ustedes, cuando obren en mi Nombre y por mi Causa, no teman y, sin apartar sus ojos de Mí, vivan y obren conforme Yo se los ordeno.

 

Y, ¿Qué les ordeno?

 

  1. Que amen.

  2. Que se amen los unos a los otros.

  3. Que amen a Dios por sobre todo, con toda su voluntad, toda su inteligencia, todo su ser y todas su facultades y potencias.

  4. Que sean veraces.

  5. Que sean pacíficos

  6. Que amen la libertad.

  7. Que sean austeros y que vivan y obren como pobres de Dios.

  8. Que no se empeñen en hacer grandes cosas, al modo de los hombres, porque ellas pasan.

  9. Que se empeñen en la extensión del Reino de los cielos, porque sus resultados permanecerán eternamente. Por tanto, esfuércense en ser vírgenes, para ser y hacer santos. Ser santos ustedes y hacer santos a sus hermanos.

  10. Que no le crean al Malo, el enemigo de Dios.

  11. Que le crean a Dios y a su Enviado que Soy Yo, Jesucristo, el Salvador.

  12. Que oren y bendigan.

  13. Que ustedes, en sí y por la acción de Dios en ustedes, sean oración y bendición.

  14. Que sean vírgenes, para ser irreprensibles.

  15. Que imiten a la Santísima Virgen María, Nuestra Señora de la Alianza, para ser santos, como Ella, por la acción personal del Santo de los santos, en ustedes como en Ella.

 

 

...Dios quiere que sean santos. La santidad es la garantía de la vida eterna, por la que vale la pena escuchar y vivir la Palabra de Dios.

 

Crean, confíen y esperen.

 

  • Créanle a Dios y a su Enviado Jesucristo.

  • Confíen en Él y en su Enviado, Jesucristo.

  • Esperen en Él y en su Enviado Jesucristo.

 

Eso les basta para vivir y para obrar conforme a su plan, criterio y voluntad y, por tanto, para ganar el Reino."

Acta 1.070

Revista María Hoy
Santafé de Bogotá, D.C. 
Jueves, Septiembre 10, 1998 - 05:45