"...La fe se robustece con dos ingredientes o elementos poderosos: la confianza y la esperanza." Acta 331

Monday - Jul 06 2015
  • "...La fe se robustece con dos ingredientes o elementos poderosos: la confianza y la esperanza.
  • Confiar es declarar, eficaz a algo o a alguien. En relación con Dios, es declarar eficaz a Dios.
  • Declarar eficaz, es confirmar existencia y poder.
  • Esperar es aceptar que el existente y poderoso, lo puede hacer en el que espera. En el caso (...de...) relación con Dios, es aceptar que, el Dios existente y poderoso, todo poderoso, lo puede hacer en el que espera.
  • Los de esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios, desarrollen individualmente, su fe, su confianza y su esperanza en Dios.
  • Para desarrollar fe, confianza y esperanza en Dios, el secreto es la oración.
  • Oren, oren, oren… oren siempre. Sean oración.
  • Desinstalen en ustedes y en torno de ustedes, toda clase de dudas.
  • Reaviven y aumenten su fe, su confianza. Su esperanza.
  • Crean. Confíen. Esperen.
  • No teman. No le teman a nada ni a nadie, si en Dios caminan y si para Dios y en Dios viven y obran.
  • Sean Vírgenes. Si los son tienen a Dios, porque Él desciende a ustedes, entra en ustedes, vive y obra en ustedes según su plan, criterio y beneplácito.
  • Para ser vírgenes examínense a fondo, con la seriedad, prudencia y frecuencia indispensables y báñense con seriedad, prudencia y decisión indispensables en las piscinas naturales de la gracia.
  • No suelten el timón. María es el Modelo para ustedes. Obsérvenla, síganla. Imítenla.
  • Redoblen la oración.
  • No olviden que, en los días grandes de mayor acercamiento de ustedes al que Es, tienen graves y grandes riesgos.
  • La duda es uno de los mayores riesgos.
  • La duda es enfermedad de la fe y hay que curarla a tiempo.
  • No olviden: las pequeñas grietas del presente labran o hacen las grandes catástrofes del porvenir.
  • Carenen a tiempo sus naves. Háganlo ahora. Para eso, examínense a fondo, más a fondo. Oren, oren, oren… Oren con insistente terquedad. Báñense humilde y decididamente en las piscinas naturales de la gracia.
  • Recuerden esto: Nada de lo que por mi gracia están viviendo es ineficaz y extraño a Mí, el que Soy, el que Somos, el Uno y Trino, el Único con el Padre y con el Espíritu Santo. Y Nosotros, eso, lo garantizamos y lo bendecimos. Nada de lo que en esta insólita estrategia damos es ineficaz y dejará de tener los efectos que el que Es, quiere.
  • Nadie parará esta Orden. Ella es como un río desbordado que desciende cuesta abajo cargada con la fuerza del Espíritu de Dios.
  • No teman. No duden. Crean. Confíen. Esperen.
  • Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
  • Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. Crean como Ella. Confíen como Ella. Esperen como Ella. Pero, como Ella, sean vírgenes para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la Cristofinalización o aceptación y proclamación del pleno señorío de Dios; porque Jesucristo es Dios."

Acta 331