"La cizaña ahoga el trigo y da malas cosechas." Acta 302

Tuesday - Jul 28 2015

 Cuídense de la mala levadura.

Cuídense de la cizaña en medio del trigo. La mala levadura produce, produce consecuencias malas, panes indigestos. La cizaña ahoga el trigo y da malas cosechas.

No es lo mismo la buena masa con mala levadura que con buena levadura. No es lo mismo el campo bueno lleno de cizaña, en medio del trigo, que solamente lleno de trigo.

Ustedes no serán lo mismo cargados de murmuraciones, de rencores y avaricias, de juzgamientos y malos propósitos; llenos de pecados y de toda clase de ataduras morales, que libres de todo eso y llenos de Dios. Necesitan ser vírgenes para ser eficaces, aptos para el Reino de Dios.

No olviden: "Las grietas de hoy serán las grandes desgracias o catástrofes del porvenir".

Por eso, al reunirse, en las diferentes clases de reuniones ya enseñadas,  cuiden la limpieza y libertad morales.

Cuídenlas a fondo. No omitan detalles. Las grietas como los huevos de serpientes, son detalles, sin importancia, en apariencias, que se vuelven monstruos.

Los rencores y las murmuraciones almacenados en el alma y perdidos entre los buenos actos, son como la cizaña en medio del trigo: tarde o temprano crecen  y destruyen.

No den  pasos en esta nueva, novísima y novedosa Orden Trinitaria de los esclavos de la Esclava de Dios, sin una limpieza previa, concomitante y subsiguiente de todo lo que no es de Dios.

Por regla general, el desamor no es de Dios, todo lo de Dios tiene un sello de amor que es detectable y que produce paz.

Les fue aconsejado leer 1ª. Corintios 13. Leerla, meditarla, asimilarla.

Antes de ir adelante, léanla, reléanla, reflexiónenla, medítenla...

No den pasos de ciegos. Dios les ha trazado un plan y un camino y les ha dado luces y medios para ir seguros andando sobre ellos. Y les ha dado medios eficaces: su Palabra, la oración, los Sacramentos.

Además y sobre todo, El mismo se ha dado a ustedes.

Si no aciertan... si tropiezan y caen... es porque ustedes son insensatos; porque son torpes y necios.  Creyendo acertar mejor, no usen la prudencia de ustedes, por encima de la prudencia de Dios. Fracasarán. Su actuar no será diferente del torpe y necio de los insectos ante las llamas que los matan.

Siéntense. Abran todos sus sentidos. Hagan silencio. Oigan, escuchen, vean, huelan, sientan, gusten a Dios. Dios les habla.  Les habla con sonidos y señales. Ya se les ha dicho: entre todos los sonidos y todas las imágenes, busquen con humildad y con prudencia, la voz y los signos o señales de Dios que, en general, son tenues, por respeto a la dignidad de ustedes.

Dios les aconseja:

. Aséense.

. Arranquen toda clase de raíces de "quicuyo" y aún raíces de cizaña.

. Báñense en las piscinas naturales de la gracia.

. Sean vírgenes.

. Huelan a limpio.

. Respiren limpieza.

. Sean veraces.

. No juzguen.

. No condenen.

. Perdonen.

. Perdónense los unos a los otros.

. Perdónense ustedes, a ustedes en sí.

. Por insignificantes que sean o parezcan sus fallas, no las dejen. Remuévanlas. Destrúyanlas.  Arrójenlas de ustedes.

Recuerden el orín que carcome y destruye los metales. Aparece como una mancha leve y después se torna en lo que es, cuando ya no hay remedio para destruirlo y rehacer lo que él arruina.

Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.