"Imiten a María los limpios." Acta 197

Martes - Oct 14 2014


 

 

"-Recuerden: Nadie da de lo que no tiene.

Ante todo sean ustedes, lo que digan ser.

Ante todo reciban y vivan a Jesucristo, el Salvador; para darlo a Él, como es, igual que María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

Llénense de Dios.

Llénense de Dios.

Llénense de Dios.

Para eso, imiten a María. Vivan y hagan como Ella.

Insistan, resistan y persistan como Ella, en el cumplimiento fiel de la palabra del que Es. Esto es, de la vida y mandatos del Señor....

Confiésense a fondo, con sinceridad, con rectitud, con esperanza y decisión. Lávense en mis piscinas naturales y en lo secreto de ustedes, en sí, con el Espíritu de Dios.

No den pasos de ciegos. Anden en la luz. Sean ustedes luz y sal sobre la tierra.

No quieran almacenar doctrinas para mostrarse sabios.

Vivan nutriéndose de Dios y de sus dones.

Recuerden: a un tiempo del Evangelio concurrieron dos Simones. Simón Pedro y Simón el mago.

El primero vivía la Palabra recibida y eso transmitía con fidelidad y solo por amor.

El segundo, alelado ante la fuerza eficaz del resultado; pero, en sí, lleno de soberbia y prepotencia, quiso almacenar la ciencia de Dios para explotarla en su provecho.

Observen la diferencia y juzguen.

No almacenen ciencia de Dios para mostrarse sabios y eficaces, pretendiéndose maestros y señores.

Nada bueno lograrán de esa manera y ya hay quienes, entre ustedes, tal pretenden, aún sin sospecharlo. Revísense a fondo. Sean prudentes. Llénense de Dios sin otro fin que ser santos y perfectos, como Él, según mi propio mandamiento:

"Sean santos y perfectos como el Padre Celestial"

Humíllense. Descálcense. Esto es, límpiense de todo. No quieran, contra la Palabra y Voluntad de Dios, hacer y ser.

Sólo se es y se hace en Dios conforme al querer y hacer de Dios: dejándole a Él, hacer y ser en ustedes y en medio de ustedes.

No pretendan éxitos. Quieran y pretendan vivir y hacer la Voluntad de Dios.

Cuando tal hacen, Dios hace lo que Él tiene por plan y es de su agrado...

Sean santos. Esto es: llénense de Dios y dejen que Dios viva y haga en ustedes como Él lo quiere.

 
...Vivan y hagan como María, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

.Sean prudentes.

.Sean sabios.

.Sean limpios.

.Bajen inclinando las cabezas.

.Doblen corazones y rodillas.

.Oigan, amen, adoren al Señor, el Único y Verdadero Dios que ustedes tienen.

.No se crean más sabios y más aptos que los otros.

El que más que los otros se crea y considere a sí mismo; menos lo será, para las cosas del Reino.

A Dios solamente se lo recibe, vive y da, como María y Ella, es la Pequeña, la Esclava, la humilde, la que se vacía, la que se anonada; la que deja que Dios haga. La que vive para amar. La que ama y amando se da en donación perfecta y de manera absoluta.

No quieran ser y hacer cosas mejores que María.

Hay dos modelos en las alternativas frente al querer y plan de Dios:

María y Judas.

Elijan.

Pero no son conciliables las dos posturas.

O se es o no se es.

Ser no es pretender.

Ser es encarnar.

Ser es vivir.

Por tanto, en Dios cuando con Dios se vive y hace, solo Dios es. Solo Dios habla. Solo Dios obra. Solo Dios se manifiesta y muestra.

A Dios nadie lo demuestra. A Dios se lo muestra. Dios es indemostrable. No lo olviden.

Imiten a María los limpios.

Judas, con puerilidad creyó hacer cosas grandes, para exaltar a Dios, contra el querer de Dios y ya conocen cuales son los resultados de sus hechos.

No antepongan sus prudencias y culturas a la prudencia, voluntad y plan de Dios.

Frenen sus impaciencias. Frenen sus impulsos. Impaciencia e impulsos incontrolados son síntomas de caos. De Dios no son. Del diablo son.

Solamente revelan mala educación cuando quieren hacer por medios diferentes a las leyes que Dios ha dado y manda.

No quieran, por ustedes, hacer lo que Dios no quiere. No le agradan a Él, con sus torpezas.

Ejemplos tienen en la historia personal de ustedes; en la historia del mundo y en las Escrituras.

Obsérvenlos y júzguenlos.

Saquen consecuencias. Sean prudentes. No quieran revivir yerros ajenos que han sido funestos en sus consecuencias.

No tomen lo que Dios ha dado como riquezas personales y egoístas; para hacer con ellos sus caprichos, pretendiendo hacer mejores cosas.

No saquen de donde Dios quiere lo que conocen por su gracia. No quieran ser Judas o Simón el mago. Sean prudentes.

Imiten a María.

María, pues es el modelo. Y María es la entrega. Es la obediencia. Es el amor.

María es sumisión incuestionable al plan y voluntad de Dios.

No hagan de otro modo ni con personas que no encajen en el molde, aunque piensen y crean que obrando de otro modo más rápido y mejor lo hacen.

Obrar de otra manera es oír a Satanás, el malo, como Eva, para perdición.

Satán es soberbio y malo. Sólo por soberbia y maldad desoyó la Voz el plan de Dios.

Por eso, eternamente, es el fracaso.

Óiganlo. Óiganlo. Óiganlo. Y entiéndanlo.

Saquen conclusiones. Sean prudentes.

Ya, hay luz clarísima, para que corrijan los errores en que andan los que tal hacen.

Hablo al corazón. Óiganme en el corazón.

Son claros mis mandatos.

Para dar frutos buenos, sean árbol bueno. Nadie es árbol bueno, si no procede de semilla buena y con savia buena no se nutre.

Árbol bueno da frutos buenos.

Árbol malo da frutos malos.

Esto es. Y, en esto, no hay alternativas ni hay medios de conciliación. Se es o no se es."

 Cfr Acta 197

Revista María Hoy
Bogotá, 
Lunes, Marzo 24, 1986 - 06:08