De nuestros sacerdotes - escuchar:
..."Quien me de algo no reclame reconocimiento público. El Señor, que Soy Yo, Ve en lo profundo y sabe los propósitos de cada corazón.
Hay quienes dan un mendrugo o migaja esperando ser recompensados y alabados. Esos ya recibieron su recompensa: la insatisfacción del ambicioso.
Hay quienes se dan en lo que dan, poco o mucho, y saben desaparecer en el silencio, agradeciendo a Dios la oportunidad de darse en lo que dan. Esos serán hartos por la misericordia de Dios, que es sin medida. Su recompensa será inconcebible en la razón de ustedes, porque es inconcebible, por ustedes, la magnitud de la misericordia, del amor y de la fidelidad y gratitud de Dios.
Dios olvida las ofensas; pero recuerda eternamente las buenas obras de ustedes, las cuales, a la postre, son acciones del Espíritu Santo, en quien lo deja actuar y a través de él.
Esto es una lección que deben encarnar.
"No cacareen, como gallinas, cuando pongan el huevo de sus obras."
"Los insensatos, para hacerse notar, cacarean como gallinas, las cosas que hacen. Esos jamás serán hartos por la misericordia de Dios."
"Los prudentes se dan en lo que hacen, como la semilla que se da muriendo. Esos serán hartos por la misericordia de Dios y, El, que ve y lee en lo profundo y escondido, los santificará haciendo que sus frutos sean permanentes y abundantes..."
Acta 745
