"Ensanchen su fe. Agrándela. Motivos tienen para hacerlo." Acta 257

Jueves - Dic 04 2014
 

 

  • Ensanchen su fe. Agrándela. Motivos tienen para hacerlo.

 

Quién de ustedes no es testigo, ahora, de la omnipotencia del Omnipotente?...

 

Podrían ustedes, con las luces y fuerzas de ustedes, hacer lo que Yo, el que Soy, hago con un solo gesto de mi voluntad?...

 

Qué es lo que están viendo, sino lo mismo que han visto y ven cuantos en Mi han confiado y confían?...

 

Creen que en el tiempo previsto y, por Mi, el que Soy, el que Somos, ordenado, alguien al modo de ustedes, habrían logrado lo que ustedes ven ahora conseguido, para honra y gloria del que Es?...

 

Verdad que no lo habrían logrado?

 

Lo primero que los sabios y prudentes, al modo de ustedes, habrían hecho era gastar tiempo, esfuerzos y dinero en hacer cálculos y planes?

 

Y, verdad, que todo, al modo de ustedes, les habría indicado que, solo estando locos podrían embarcarse en una aventura semejante?...

 

Y, verdad que nadie habría logrado, al modo de ustedes y sin Mi; porque imposible era, al modo de ustedes?...

 

Pero, ustedes no obraron insesantemente, al modo de ustedes. Se fiaron en Mi y ya ven los resultados.

 

Esto, aunque ahora no lo crean o no lo vean, un milagro es, como la multiplicación de los panes y los peces, por Mi, el que Soy, el que Somos, el Santo de los Santos, el Uno Trino, la Santísima Trinidad, hecho, para honra y gloria del que Es y confianza y salud de ustedes.

 

Mientras haya un hombre con fe, esto será recordado.

 

Por esto, Yo, el que Soy, el que Somos, el Uno y Trino, el Único, el Santo Dios, tu Dios, la Trinidad Santísima, seré glorificado y la memoria de ustedes recordada.

 No lo olviden.

 

Aumenten su fe.

 

Crean, crean, crean.

Confíen en el Confiable.

Fíense de Mí. Y vayan adelante y arriba, con renovadoras esperanzas.

Yo los guiaré siempre. Siempre mi señal tendrán. María es mi señal. Por eso, ella, por Mí guiada los llevó a sus hijos y mis hijos, a quienes con amor Ella y Yo los bendeciremos, porque trabajaron con amor.

 

Sean todos benditos. Benditos ahora y siempre, ellos y ustedes.

 

Bien, bien, bien...

 

Hijitos: Mi Madre y Yo, el que Soy, el Uno y Trino, el Santo de los santos, el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, del hombre y de su historia, Yo, el que Somos, la Trinidad santísima, estamos satisfechos.

 

Benditos sean.

 

Oh, mi pequeña y gloriosa caravana de peregrinos sembradores de amor, vayan adelante y arriba con nuestro beneplácito y nuestras bendiciones.

 

No se detengan. Troten. Vuelen.

 

Tengo prisa y ustedes son instrumentos de mi obra.

 

Fíense en Mí y sigan.

 

Adelante y arriba, hijos, hijitos míos, como el que va a la victoria, como el que ya vuelve con el triunfo.

 

Todo lo tengo previsto y todo saldrá conforme quiero.

  

...Crean ustedes y déjense guiar.

 

Dios no falla. Ya lo han comprobado con renovados hechos elocuentes.

 

Porque estos días son grandes, vayan, anden con prudencia.

 

Recuerden todo cuanto ya conocen.

 

Las lecciones recibidas son para vivirlas en la marcha.

 

No bajen la guardia.

 

Recuerden que, cuanto más cerca están de Mí, mayores riesgos tienen. Aun pruebas grandes y graves pueden soportar.

 

Pero nada los apartará de Mí, ni los frustrará, mientras a Mí se acojan y vayan con María, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

 

Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

 

Imiten a María.

  

...Denme gracias por los dones recibidos. Dejen en el corazón de María, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, todo lo hecho y la empresa encomendada.

 

Ella como siempre será el canal seguro para llegar a Mí.

 

Que sea para ustedes, un día grande, ese.

 

Humíllense y adoren al que es Santo.

 

...Sean ligeros como el agua y como el viento.

 

Ustedes no acostumbren programas cursis, para recaudar dineros. Fìense en Dios y ya veràn que Èl es el Señor y que Èl es poderoso

 

 

... Cuantas amarguras y cuantos sin sabores viven por el afán insensato de almacenar, como los topos, para el día de mañana. Ellos olvidan que a cada día le bastan su propio afán y cuidado y que lo importante es buscar el Reino de Dios y su justicia.

 

Aligérense todos. Llénense del espíritu Santo que es ligero. Pero fíense y llénense de Dios. Él, sólo Él basta.

 

...Oren por el Papa. Oren y bendíganlo.

 

En toda la semana siguiente vivan en oración..."

 

 Acta 257

Revista María Hoy
Bogotá,
Viernes, Junio 27, 1986 - 06:17