..."El modelo viviente de cómo se vive a Dios y, por lo mismo, de cómo se lo muestra, es María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, cuyo fruto, por lo mismo, el único fruto, es Jesús, el Salvador resucitado.
Y el secreto de María es inequívoco: la virginidad.
Dios, ya se los he dicho, no entra sino donde hay limpieza y libertad morales. Esto es donde hay virginidad.
María santísima, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, siempre fue virgen y por eso, en Ella, siempre estuvo Dios.
En Ella se cumplieron a cabalidad todos los pasos del seminario "María señal de Jesucristo", en la plenitud de las tres partes: recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado. Por eso, Ella es madre, maestra y modelo para ustedes.
Obsérvenla, ámenla, imítenla.
Más aún: identifíquense con Ella.
Solo hay identidad cuando se vive.
Vivan como Ella.
Observen con humildad y con prudencia.
María Santísima, la Inmaculada concepción y siempre virgen no se dispersó en quehacerismo y en derroche de palabras, pretendiendo ingenuamente cumplir la voluntad de Dios y complacerla.
Estuvo siempre en abandono y en escucha; pero siempre limpia y libre moralmente, como esclava por amor y fue eficaz. Dios llegó a Ella. Vivió en Ella. Y obro en Ella y desde Ella.
No hay otra manera de acertar en lo de Dios. Ustedes sean y hagan como Ella, si quieren acertar en lo de Dios, como Ella.
Traten de ejercitarse en hablar menos y en vivir más.
No alarguen ingenua y torpemente los pasos del seminario. Recuerden: cada paso debe ser un brochazo y no una pintura barroca y empastada.
No aconsejen ustedes el Cómo.
Muestren el qué.
Esto es: digan simplemente lo que, en el paso correspondiente, se proponen señalar de Ella, en relación con su Señor y Dios, quien ha prometido poner palabras eficaces en quienes lo sirven hablará por ustedes y a través de ustedes.
Recuerden: cuando María santísima, la inmaculada Concepción y siempre virgen, por amor fue a Isabel su prima, con el que Es, en Ella, no hizo discursos y su prima entendió, por revelación del que allí estaba, el insólito misterio. María fue eficaz; porque viviendo cumplió la voluntad de su señor. Su palabra fue amor. Su actitud fue amor. Y el amor habló. Porque Dios amor es eficaz, el eficaz y El basta..."
Acta 330
Revista María Hoy
Bogotá,
Martes, Noviembre 11, 1986 - 05:14
