"El banquete servido a los invitados es ese. No hay otro." Acta 1.248

Jueves - Ago 20 2015

 

"...¿Recuerdan el ejemplo del banquete que les he venido dando para explicarles la plena Salvación de Jesucristo, que es una y única consumada por El, sin posibilidad de ninguna otra. Y de ningún otro salvador ?...

 

El banquete servido a los invitados es ese. No hay otro. Pero los invitados están en libertad de disfrutarlo o de rechazarlo. Nadie puede obligarlos a disfrutar de sus manjares. Así es la Salvación de Jesucristo: está servida para todos los invitados que son todos ustedes las personas humanas. Nadie puede impunemente obligar por la fuerza y contra la voluntad de ustedes a ser salvados aceptando la Salvación de Jesucristo, ganada a costa de su propia sangre, que es la sangre, de Dios hecho hombre, y hombre verdadero, a pesar de permanecer Dios verdadero...

...Recuerden: les he dicho que hay dos etapas en el misterio de la Salvación: la comparada con el banquete servido, que excluye otro, u otros, sin posibilidades de otro salvador, fuera de Jesucristo. Y la de persuasión respetuosa, humilde y persistente, señalada en el Apocalipsis, confiada a la Santísima Virgen para cooperar con el persistente e insistente llamado de Jesucristo, a escuchar su voz, a aceptarla, a vivirla y practicarla, para que se de el milagro de la cena que El anuncia (Ap. 3, 10). Este es un misterio grande dado por amor en el plan salvífico de Dios: En esta etapa, además de la pedagogía amorosa de Jesucristo, en la que da un ostensible ejemplo de cordura y de respeto, vivido y practicado por El; con la voluntad de Dios, se incorpora a la Santísima Virgen, Madre suya y, en El, Madre de ustedes, para que, como fiel reflejo, por su forma humilde de imitar su Estilo, o modo de ser y de hacer de Dios, actué con igual respeto en una acción apocalíptica, persistente, constante e insistente de persuasión respetuosa y amorosa de la voluntad, la libertad y la dignidad de ustedes. Y, aquí, Ella, incorporada, por el querer de Dios, al Cuerpo Místico de Jesucristo, asume en su propia figura maternal, un nuevo gesto de imitación de Jesucristo, al asumir en su maternidad, un Cuerpo Místico Mariano, copia humilde y fiel del Cuerpo Místico de Jesucristo. ¿Con qué propósito? Sencillamente con el propósito divino, milagroso y misterioso: de la pedagogía de Dios, de hacer posible que las llamadas de Jesucristo, hechas por El, para invitarlos a ustedes a disfrutar del banquete de Salvación, que está servido para ustedes, y que tengan la posibilidad de ser escuchadas y aceptadas por ustedes.

 

¿Lo entienden? ¿Me entienden?... Acta 1.248

 

...La Espiritualidad de los hijos de la Madre de Dios es uno de los medios pedagógicos de Dios, para convocarlos a disfurtar el banquete de la felicidad eterna.

Dios es, no lo olviden, el Único banquete de la Felicidad eterna. Si ustedes son prudentes, ¿por qué no lo disfrutan?

Lean, relean, y mediten: Mat 7, 7-12

Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes. Acta 1.476