¡Despierten ¡ ¡Despierten! ¡Despierten!" Acta 714

Saturday - Aug 06 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

"Deshagan las tiendas. Reemprendan la marcha. Vayan a los surcos. La faena es mucha y pocos son los sembradores con buen ánimo. Lo que acaban de hacer es de lo que deben hacer; pero los necesito para más. Nadie ha hecho suficientemente. La medida es escasa y la tarea abundante. ¿Quién y cómo saciara la medida? ¿Con que lo hará y para qué?

La hará "el de manos limpias y de corazón puro", como está escrito. Pero, ¿Quién es el de manos limpias y de corazón puro? "solamente" el virgen o limpio y libre de todo lo que no es de Dios; como también lo tengo escrito. ¿Cómo lo saciara? Como lo hacen las semillas, las aguas y los vientos; como lo hace todo en la naturaleza: realizando su propia voluntad para obedecer la voluntad de Dios, que es la única y perfecta y que todo lo perfecciona y lo hace bien.

¿Será, entonces, esto, una negación de la libertad que han recibido y por la que ustedes son creados a imagen y semejanza de Dios? No, porque Dios no los priva de ella impositiva, absurda y ciegamente. Les plantea una condición, para una alianza personal con El: aporta la voluntad de ustedes a la voluntad de El, con absoluta libertad, como lo hizo el modelo que tienen: la Inmaculada Concepción y siempre virgen. Ella no perdió su libertad ni fue violentada para aceptar la voluntad de Dios.

Por el contrario: siendo libre opto por la libertad perfecta y atinó en el cumplimiento de la medida, para cooperar con su entrega total al plan salvífico de Dios. ¿El resultado? La presencia de Dios en Ella con su ser y con su hacer.

¿Con que lo hará? - Con el hacer de Dios, naturalmente - recuerden mi reiterada afirmación: "Sin mi nada pueden hacer". Nada se puede hacer sin Dios; pero absolutamente nada. Se harán gestos inútiles y raros, como los que hacen los micos; pero no obras perdurables y eternas, como las que Dios hace. Por eso la condición que se les ha impuesto, en esta espiritualidad trinitaria, nueva, novísima y novedosa de los hijos de la Hija de Dios, es la virginidad, pureza o limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios. Esto es: que aparten la matriz, para que Dios vacíe y acuñe, en ella, su ser: su Palabra y su Espíritu, únicos capaces de producir el resultado perfecto, el fruto abundante, verdadero y eficaz: su presencia y sus consecuencias ¿Lo entienden?

¿Para qué?... Para que ustedes sean felices. Esto es: para que ustedes "sean santos y perfectos" a la medida de perfeccion del Padre Celestial, que es el perfecto sin más posibilidad de perfeccion, porque El es la perfeccion perfecta.

Dios, en su plan de perfeccion o santidad, no busca nada para sí, porque a Él nada le falta; nada ni nadie lo complementa y perfecciona porque El es el que Es y solamente en El por todo es, o puede ser. El Es, fue y será, como Es solamente por El. Pero ustedes son imperfectos y tienen necesidad de ser complementados ¿Por quién?... Por Dios, naturalmente.

Para esta tarea de complementación de ustedes, se requiere operarios que le permitan a Dios hacer sin violentar, esto es, usando con eficacia lo que ustedes son, como el alfarero que usa la arcilla para darle forma. El alfarero, cuando moldea la arcilla, no se moldea a sí mismo; porque el ya esta moldeado y el moldeo de la arcilla nada le quita ni le agrega nada, a él; porque, él, en sí, está como es. Es la arcilla la que toma formas tanto más perfectas aun es más dócil en sí.

¿Para qué, hijos míos, creen que es el plan de Dios, en relación con ustedes, sino para darles perfeccion a ustedes y, con esa perfeccion, para hacerlos felices, como es El?.

¡Despierten ¡ ¡Despierten!

¡Despierten!"

Acta 714