"Cada necesidad es un gesto de amor dado por Dios a sus creaturas; para oírlo y dialogar con El." Acta 187

Monday - Nov 16 2015

"- Toda necesidad es sintomática. Es indicadora de la insuficiencia del hombre. Por tanto, gesto es de humillación y de impotencia. La muerte es la mayor humillación del hombre; porque es la aceptación de su absoluta insuficiencia.

Inclinarse a la satisfacción de las necesidades es morir un poco; es aceptar que se es insuficiente.

Son, por tanto, benéficas, para el hombre, las necesidades, porque le posibilitan, si las oyen, una relación de dependencia con el Padre Celestial que todo lo provee y puede.

Den ustedes gracias a Dios por ser necesitados. Entre más necesidades tengan más posibilidades tienen de sintonía con el Providente, que Soy Yo, el que Soy.

No tener necesidades es malo. Es un indicador de que han perdido la sensibilidad de lo evidente.

Es igual a no tener conciencia o a tenerla sin reflejos.

Cada necesidad es un gesto de amor dado por Dios a sus creaturas; para oírlo y dialogar con El.

Bendigan sus necesidades y piensen que, gracias a ellas, ustedes tienen la certeza del poder, del amor y de la amistad de Dios.

No hay un solo hombre, ninguna creatura, sin necesidades, como no hay cuerpos que no proyecten sombras.

En esto se basa la ley de la armonía. Por eso, en las expresiones más elementales, los elementos se buscan para completarse y se hacen las realidades orgánicas y los cuerpos organizados, por complementación.

La soberbia insensata hace que se predique falsamente que alguien no necesita nada, que carece de necesidades. Pero eso es falso. Instintivamente, para conservar el cuerpo y conservar la especie, todos los creados buscan complementar o suplementar sus deficiencias por necesidad.

Así es en todo. El hombre siempre necesita. Y necesita profundamente.

Si abriese los ojos y todos los demás sentidos observaría la amorosa presencia de Dios tras cada gesto y cada acto de necesidad que lo estimula a su satisfacción, crecimiento y perfección.

Bendigan, ustedes sus necesidades. Den gracias a Dios porque las tienen. Sin ellas estarían condenados a la degeneración. No tendrían posibilidades de crecer; de desarrollo y perfección.

Si cuando el grito de las necesidades les anuncian mi presencia no me buscan es por la ceguedad y la soberbia con que obran.

En tanto cuanto sean más o menos soberbios me buscaran o no me buscaran en sus necesidades. Por eso, veanlo asi: las necesidades,  que los humillan, son bendiciones de Dios, para salvarlos; permitiéndoles no olvidarse de El. Bendigan sus necesidades. Oren."

Acta 187

Revista María Hoy
Bogotá D.E., 
Miércoles, Marzo 5, 1986 - 07:04