"¡Anonádense! Dios está presente. Él es. Él ha sido. Él será." Acta 348

Thursday - Feb 18 2016

-Caigan de rodillas.

¡Anonádense!  Dios está presente. Él es. Él ha sido. Él será.

¡Adórenlo!  Dios es el Señor.

Gloria a Él, en lo más alto. En la tierra y en el cielo. Y, para ustedes, los de buena voluntad, hágase la paz.

La paz encarnada, que es Jesucristo, el Salvador resucitado, esté en ustedes, con ustedes y en medio de ustedes.

¡Adórenlo! Jesucristo es el Señor. Y es Dios. Él es.

¡Adórenlo!  ¡Adórenlo!  ¡Adórenlo!

Ofrézcanle todo lo que hay en ustedes; todo lo que tienen; lo bueno y lo malo. Lo bueno, para que Él, lo multiplique. Lo malo, para que Él lo reste y lo destruya.

Inclínense ante Él; porque, Él es el Señor. Y, Él es Dios. Él es el que Es; el Santo, el Perfecto, el Todopoderoso, el Rey de reyes, El Santo de los santos; el que con el Padre y con el Espíritu Santo, es un solo y único Dios, el Verdadero, el Santo, el que Es.

¡Adórenlo!  ¡Adórenlo!  ¡Adórenlo!

Él está con ustedes, en ustedes y en medio de ustedes.

Para recibirlo, como a Dios, han venido ustedes, siendo preparados por el Espíritu Santo.

Para eso han sido invitados a ser vírgenes, como María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen; porque Él, no quiere nacer y estar, sobre el mundo, fuera de ustedes; sino en ustedes, dentro de ustedes; de cada uno de ustedes, como en María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.

Lo han acogido. Han acatado las luces recibidas y Él está en ustedes, para hacer con ustedes, en ustedes y desde ustedes, su nueva creación, conforme a su plan, criterio y voluntad.

Esta nueva creación es el espíritu virgen del hombre nuevo, para el mundo nuevo; el que solamente, Él como Dios, concibe y hace.

¡Anonádense!   ¡Humíllense!   ¡Adoren!  Den gracias a Dios, por este Don.

Sean vírgenes. El único secreto, para ustedes, es ser vírgenes.  La virginidad es la clave eficaz, para ganar el Reino de los Cielos. Ella es el nuevo mandamiento, para que ustedes, sean vírgenes. Sean absolutamente vírgenes. San persistentes, constantes y crecientemente vírgenes.

Para eso: oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.

Examínense a fondo, a la luz del Espíritu Santo y con su gracia. Báñense a profundidad, con humildad y con prudencia, en las piscinas naturales de la gracia.

Rectifiquen los errores cometidos. Desanden los pasos mal andados. Enderecen todos los caminos de ustedes. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.

Sean vírgenes. Sean más vírgenes. Sean constante y permanentemente vírgenes.

Recuerden:

Pidan y se les dará. Busquen y encontrarán. Llamen y se les responderá. Porque el que busca halla. Al que llama se le abre. Dios está pronto a dar, a dejarse encontrar, a responder.

Recuerden el  ejemplo de los Reyes Magos. Para ustedes, como para ellos, María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es la estrella que espera como señal de Dios, para ustedes, para darles a Jesucristo, el Salvador resucitado, quien descansa en Ella, igual que está en el cielo, porque el cielo es Él y María es cielo, para ustedes, porque Él está en Ella.

Hónrenla, Ámenla. Imítenla. Adoren al Señor que está en Ella. No la adoren a Ella; pero adoren a Dios que está en Ella. Sean prudentes. Sean humildes.

Oren, oren, oren... Oren siempre. Sean oración.