"¿Acaso son menos pesadas las cargas de adentro que las cargas de afuera?" Leccion 708

Monday - Aug 08 2016

De nuestros sacerdotes - escuchar: 

Lección

N° 708

Abran puertas y ventanas.

1-¿Quieren la luz?. Dejénla entrar. Abranle puertas y ventanas.

2-¿Quieren ser libres?. Entierren los cadáveres de sus muertos.

3-Cargar cadáveres es cargar el mal olor de los deshechos y el peso de lo inútil.

4-¿La era del computador no les enseña a ser ligeros de equipajes? ¿Por qué cargar dentro de ustedes lo que no quieren cargar por fuera?

¿Acaso son menos pesadas las cargas de adentro que las cargas de afuera?

5-¿Creen que son más felices aligerando sus maletas y equipajes diferentes que aligerando sus mentes, sus corazones y conciencias?

6-No sean niños o infantiles.

Ser niño siendo ya mayores es debilidad mental y, eso, en los grados inferiores, es imbecilidad e idiotez.

7-¿Les gustaría ser imbéciles o idiotas si en ustedes estuviese la libertad de elegir a voluntad?

¿Verdad que no? ¿Verdad que preferirían ser inteligentes; los más inteligentes?

8-Sepan que preferir cargar los cadáveres del pasado, con todos sus aditamentos; de las preocupaciones; del pecado y del futuro, es una imbecilidad y una idiotez más grande, sin comparación, que aquella que se da a simples niveles sicológicos; porque estas se dan a todos los niveles de la persona pensada y creada por Dios, a su imagén y semejanza, para ser feliz.

9-¿Recuerdan los cuatro cadáveres que no deben cargar, si quieren ser felices, por la virginidad, que es limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios?

10-Esos cadáveres son los que quedan nombrados:

a) El pasado. Nadie es dueño del pasado, como nadie es dueño del cadáver de sus deudos. Por eso, entre las obras de misericordia, está la de enterrar a los muertos.

¿Quién con mediana razón se queda a velar eternamente sus cadáveres? Un demente lo pretendería; pero aún así, la fuerza de las circunstancias terminaría eliminando ese tipo de cadáveres.

Y ¡que mal huelen los cadáveres!

b) Las preocupaciones. Quienes se esclavizan al cadáver de las preocupaciones, pagan un precio muy caro: la angustia. La angustia es el precio de las preocupaciones. Ellas son el impuesto que la vida le cobra a los idiotas y a los imbéciles del espíritu, quienes por no aceptar a Dios, se martirizan. Son los Sísifos de la gracia que transportan sin descanso sus torturas.

c) El pecado. Este es un cadáver que se entierra con la gracia: su sepultura es el arrepentimiento y la limpieza que se logran con lo baños en las piscinas de la gracia: confesión con el presbítero, acompañado del propósito de enmienda.

d) El futuro. Les he dicho muchas veces que nadie es dueño del porvenir, ¿por qué cargarlo, entonces, a costa del presente?. No vivan hoy el mañana que está lejos. Aquel es de Dios. El lo es en su momento, como un don.

11-Todo cadáver causa mal olor. ¿Por qué vivir el mal olor de los cadáveres, si él mata?

12-Dejen que el Espíritu de Dios los purifique, enterrando sus cadáveres y llevándose el mal olor. Para eso ábranle las puertas y las ventanas, de ustedes: mente, corazón, espíritu.

13-Sean vírgenes.

14-Llénense de Dios.

15-Dios les dice:

"Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguien escucha mi voz y abre la puerta, yo entraré a él y cenaré con él y él conmigo. (Apocalipsis 3,20)

¿Por qué no lo escuchan?

¿Por qué no le abren?

16-Ábranle la puerta a Jesucristo. Sean vírgenes.

17-Oren, oren, oren...

Oren siempre.

Sean oración.

18-Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.