"Hijos de la Luz, del Amor, de la Esperanza, de la Alegría, de la Autenticidad, de la Verdad, de la Paz y de la Vida:
¿Ustedes son en realidad lo que YO, quiero que sean?
¿En sus conciencias, y a las luces del Espíritu Santo,
si son en realidad lo que dicen y aparentan ser?
NO, NO, NO. No lo son.
No hay uno entre ustedes que, a partir del modo como viven
y practican mi Palabra, merezca ser justificado...
...Lean, relean y mediten el libro de Jonás.
¡Despierten! ¡Despierten! ¡Despierten!...
...¡Arrepiéntanse! ¡Arrepiéntanse! ¡Arrepiéntanse!
Sepan, y no lo olviden, que Yo no quiero,ni sabios, ni poderosos; sino santos.
Y santos que sean vírgenes y humildes, como la Santísima Virgen de cuya maternidad proviene el nombre con el cual están llamados a que sean identificados; porque ser "hijos de la Madre de Dios", equivale a tener, como Ella, el sello o la marca imborrable que los individualiza y les da identidad.
De lo contrario, ¿qué diferencia hay, entre un elegido y un pagano?
¡Piensen! ¡Mediten! Reflexionen!
Creen que los he pensado, creado y enviado para que sean fuegos fatuos?..."
Cft Acta 1.558
Es el momento de cambiar de modo de vivir.
1. Nínive, cuando Jonás le dio el mensaje, cambió su modo de vivir y fue salvada. ¿Ustedes, hijos de la Madre de Dios, qué harán después de este mensaje?
2. Dios se entristece y se llena de ira cuando ve pisoteado con vileza el sacrificio inefable de su Hijo. Después de estas palabras, ustedes, hijos de la Madre de Dios, ¿seguirán inconmovibles? Piensen, mediten, reflexionen.
3. Si ustedes, por un instante, fuesen Dios, ¿qué harían frente a hechos como éstos, que ustedes consuman cada día? Piensen, mediten, reflexionen.
4. Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
5. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Nueva Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.
