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"Dios es así: tres aspectos personales o personas diferentes; pero un solo Dios." Acta

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Domingo - Mayo 22 2016

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  • Domingo De La Santisima Trinidad P. Fernando Orejuela Reflexion.mp3

..."Lo que no ven y no entienden de Dios, ahí está, no obstante. Es, por que es. Como la electricidad, como la fuerza atómica, como el mundo casi misterioso, para ustedes, de los microorganismos y las micropartículas.

 

Si tienen aparatos especiales ven, en el mundo natural, lo que no ven y captan con el simple uso de sus medios naturales.

 

Si tuvieran medios especiales, verían lo que en el Orden de Dios está de modo real; pero arcano para toda creatura.

 

El único medio, para ver y captar lo de Dios, lo dá el Espíritu Santo.

 

No busquen, por tanto, por los medios propios de ustedes, lo que, por ellos, no podrán percibir en los arcanos de Dios.

 

El Espíritu Santo se da a los humildes y pequeños. Por eso es que los sabios y prudentes, al modo de ustedes, no pueden ver ni comprender evidencias obvias que se dan a los humildes y que ellos ven, palpan y comprenden de manera sencilla.

 

El niño saborea la leche que le dá el pezón materno y sin saberlo, ese es el alimento eficaz que le sirve para crecer, vivir y hacer.

 

No necesita inútiles esfuerzos. El hombre que no depende se esfuerza con tesón para obtener el pan que necesita y, en la mayoría de las veces, aunque logra un pan no es el adecuado para su perfecto desarrollo.

 

Todo es así; porque el Único que conoce sus planes es Dios. Y los planes de Dios son el acierto en todo y para todo.

 

Han oído que Yo, el Santo de los Santos, el Cordero de Dios, Jesús, el Salvador, soy el Único Camino para ir a Dios, al Padre. Y así es.

 

Todo es así, porque Yo, el que Soy, el Uno y Trino, el Único con el Padre y con el Espíritu Santo, Yo Soy Dios.

 

Y si Soy Dios, quien a Mí viene va a Dios con certeza, porque en Dios está.

 

Si yo, el Hijo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, Soy Dios, igual que el PADRE y que el Espíritu SANTO; quien a mi viene ya está en DIOS.

 

Y si el gran secreto de la vida eterna es ir al PADRE, el Único Camino para lograrlo es a través del que siendo uno con El, se hizo asequible, para ustedes, abriéndoles la puerta para poder entrar sin equivocación ni riesgo.

 

Yo Soy la puerta abierta.

Yo Soy el Camino seguro.

Yo Soy Dios.

 

Quien quiera ir a Dios, estar en Dios, vivir y poseer a Dios, no tiene otro medio para hacerlo.

 

Buscar otro, es desacertar; correr riesgos inútilmente.

 

Quien llega al mar ya está en el mar.

 

El mar tiene tres frentes: el fondo, la superficie y las orillas; pero es un mismo mar. Tres frentes individuales, diferentes; pero es un mismo mar.

 

Dios es así: tres aspectos personales o personas diferentes; pero un solo Dios.

 

Por eso es Uno y Trino.

 

Lo profundo es el PADRE.

Pero el Padre y el HIJO y el Espíritu Santo, son indisolubles en su esencia; son una misma realidad, un Dios único. El que Es.

Al mar no es fácil llegar por el fondo; pues inasequible es este, para el hombre, sin pasar por las orillas. Así es el Padre, en el misterio de la Santísima Trinidad.

 

No es fácil ir a Él, sin antes tropezar con el HIJO, que es como la orilla, el lugar o medio asequible para ustedes.

 

El Espíritu Santo, es como la superficie del mar: les permite navegar seguros sobre el mar. Seguros de que están en el, de que partiendo de la orilla, puede descender al fondo y de que el fondo que logren, en el, es el fondo del mar y no otro fondo.

 

Vean que fácil y seguro es ir en Dios al Padre, desde el Hijo y por el Espíritu Santo.

 

Quien parte del Hijo y por el Hijo, a la luz del Espíritu Santo, al Padre va sin riesgo; porque el Padre y el HIJO, uno mismo son, en el misterio de Dios.

 

No hay otro Camino, por tanto, para ir al Padre y para estar en Dios, que el HIJO, quien, como la orilla del mar es, en relación con el Padre y con el Espíritu Santo, profundidad y superficie, en el ejemplo del mar.

 

No se entra en el mar, normalmente, a la superficie y al fondo, sin pasar, inicialmente, por la orilla.

 

No se puede ir al PADRE, sin pasar por Jesucristo el lado asequible de la Santísima Trinidad.

 

La meta es el fondo, en el mar. Quien va al mar, si en el penetra, va al fondo. De lo contrario solo por él pasa; pero no ha entrado en el mar, el cual, a la postre es el destino de los objetos o cosas que van al mar.

 

La finalidad de quien va a Dios es el PADRE, en el misterio, inexplicable, para ustedes, de la Santísima Trinidad.

 

Pero al Padre no se llega si no es por Jesucristo, la persona asequible de la Trinidad Santísima.

 

Este es el plan de Dios.

 

Pero quien a Jesucristo encuentra ya ha encontrado al Padre; porque el Padre y El son Uno.

 

 

“Felipe: quien a Mí me ve ya ve al Padre.”

 

Cómo llegar al mar con acierto y sin riesgos?

 

Por los ríos que a él conducen.

 

En las grandes vertientes todo está ordenado para que las aguas vayan hacia el mar. Pero observen: muchas no llegan. Muchas se pierden, porque no todos los cauces o canales van al mar.

 

Hay, entre todos, uno, que es seguro. Que va al mar. Que llega a la orilla del mar. No al fondo ni a la superficie del mar. Pero que, de todos modos, llega al mar; porque, llegar a él, por sus orillas, ya es llegar a él.

 

Ese rio es clave para llegar al mar por la orilla del mar, único medio para entrar en el mar.

 

Si todas las aguas quieren acertar en el modo de llegar al mar, tienen que encausarse por el rio clave o rio maestro y, por él, con seguridad y sin riesgos van a la orilla del mar.

 

Pero sí en lugar de seguir por este cauce escogen otros diferentes, tienen riesgos. Aunque desciendan la vertiente, en dirección al mar, no garantizan la llegada.

 

Así es, en lo de Dios. Hay un rio maestro o rio clave, para llegar a Jesucristo. Esa es María, la Inmaculada Concepción y siempre virgen.

 

Por qué?

 

Porque así es la Voluntad de Dios.

Porque así son sus planes.

Porque así es su orden.

 

Y quién le pide cuantas al que es el Señor y Único señor?

 

La única verdad aceptable y lógica es: que esa es su voluntad.

 

María es la Esclava de Dios, no porque sea esclava, sino porque no sigue otro camino a Dios que la propia Voluntad de Dios.

 

Y la propia Voluntad de Dios es Jesucristo, el Único Camino para llegar a Dios; porque Él es Dios.

 

María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen no tiene otro destino, otra meta ni otro medio que Dios mismo, para ir a Dios, vivir a Dios y obrar con Dios; esto es: para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador quien, es Dios.

 

Vale, pues, decir: recibir, vivir y dar a Dios.

 

María, quien recibe, vive y da a Jesucristo, quien es Dios, recibe, vive y da, por tanto, a Dios.

 

Esto es lo seguro.

 

Por eso: María es medio eficaz, seguro, para recibir, vivir y dar a Jesucristo; para recibir, vivir y dar a Dios.

 

Este es el plan de Dios.

 

Seguir este plan es ser prudentes y sabios en el orden de Dios; no al modo de los hombres.

 

Quien va arreglar las cañerías de una edificación consulta los planos del constructor.

 

Si los consulta y obedece hace con acierto. Es sabio y prudente. Sí no los consulta y obedece desacierta y hace daño. Amenaza la obra.

 

Si el plan de Dios es éste, síganlo ustedes y acertaran.

 

María es la certeza en el Camino a Dios, porque Ella es señal de Jesucristo y Jesucristo es Dios.

 

María los lleva a Dios con seguridad, a través de Jesucristo, el Salvador.

 

Sean prudentes. Imiten a María.

 

La esclavitud a María, la Esclava de Dios por amor, los hace libres.

 

Ella les asegura a Dios.

Crean. Crean. Crean.

Crean ésto. Vivan ésto." 

Acta 255

Revista María Hoy
Bogotá,
Martes, Junio 24, 1986 - 06:52

 

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