"Allí donde hay un cristiano, que lo sea de verdad..." Acta 963
De nuestros sacerdotes - escuchar:
Alumbren!. Si son hijos de la Luz, sean Luz. La Luz es para acabar con las tinieblas no para extenderla y propagarla.
El cristiano está llamado a ser luz. Por eso, allí donde hay un cristiano, que lo sea de verdad, no pueden coexistir las tinieblas del odio, de la injusticia, de la ausencia de libertad, del despotismo, de la falta de verdad, de la conformidad con el pecado, del pecado en sí, del desamor y, en fin, de aquello que es contrario al plan de Dios y a Dios. Si ustedes son de Cristo, sean luz.
¡Purifíquense!. Sean castos. Si son hijos de Dios, sean como Él. Él es la purísima Pureza, la Pureza en sí y por sí. En Él no cabe más pureza, porque nada le falta. Por eso es el Puro y, como tal, el que Es.
El cristiano, si es de Cristo, tiene que ser como Él: puro, con la pureza de Dios; porque Cristo es Dios. Por tanto, allí donde hay un cristiano debe haber pureza y, en la pureza no caben las adulteraciones. Si ustedes son de Cristo, sean puros, como Él, de quien deben ser reflejo.
¡Sean perfectos!. Si son cristianos, sean perfectos. Es Cristo quien ordena a los cristianos, o seguidores suyos, que lo sean.
"Sed perfectos como el Padre que tienen en los cielos" (Mateo 5,48).
Por tanto, allí donde hay un cristiano de verdad, no cabe lo imperfecto, porque lo imperfecto y lo perfecto son incompatibles y, por ende, se destruyen.
Recuerden esto, que se les ha dicho en muchas ocasiones: "la perfección, en el grado propuesto, a la medida del Padre celestial, se consigue cuando se tiene a Cristo, porque es, entonces, Él, quien les da la perfección del Padre, dándoles su propia perfección" y es por eso que Pablo les ha dicho: "No vivo yo, es Cristo quien vive en mí". Pero eso sólo se consigue cuando se es puro. Si ustedes son de Cristo, sean perfectos."
Acta 963
Revista María Hoy
Santafé de Bogotá, D.C., Octubre 10 de 1.995
Martes 6,10 a.m.