"No he venido por los sanos, sino por los enfermos; pero también por los sanos..." Acta 907

Domingo - Feb 15 2015

Lecturas del día

 

  

..El sol alumbraba para todos.

La lluvia cae para todos.

La semilla fructifica para todos.

El tiempo es común para todos.

El día y la noche son de todos.

La vida y la muerte son iguales para todos

El universo, en sí, es para todos, igual que el bien, la justicia, la paz, la libertad y el amor, en su esencia.

 

Esta Espiritualidad no es una agremiación, o gremio de gente buena, clasificada e instalada en su club de "virtuosos salvados"; sino una comunidad de vidas que se entregan para el bien común de todos, sin excluir personas, por cuestiones de ideas, actitudes, razas, condiciones sociales, culturales, religiosas, políticas o de cualquier tipo de circunstancias, que sectoricen y excluyan.

 

"No he venido por los sanos,

sino por los enfermos; pero

también por los sanos,

para que todos tengan la verdadera vida

y la vida en abundancia".

 

Esa Vida Verdadera Soy Yo,

Jesus, el Salvador resucitado,

verdadero Dios y hombre verdadero,

el Santo de los santos,

La Segunda persona de la Santísima Trinidad.

 

Por eso, sin Mí, no hay salvación; porque, sin Mí,

Que soy el Salvador, no hay salvador.

 

 

Vean por qué, en esta Espiritualidad, todo está orientado y referido a la virginidad, pureza, conversión o "limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios"; porque, ella, como la ley de la gravedad en la tierra, los arrastra inexorablemente y necesariamente a Mi, el Salvador, con una triple acción y triple consecuencia:

"Recibir, vivir y dar a Jesucristo"...

Del Acta 907

Revista María Hoy
Santa fe de Bogotá, D.C, 
Miércoles, Agosto 31, 1994 - 03:15