No contaminen sus actos. No se dejen contaminar. Abandónense más. Sean míos. Solo míos. Dejen sus cargas personales y sus cargas cuando estén Conmigo.
Aún sirviéndome a Mí, no se esclavicen y sirvan a dos señores. Hay un solo Señor. Ese soy Yo, el que Soy, el Unico, el Uno y Trino, el Santo de los Santos, la Santísima Trinidad.
Cuando estén Conmigo, solo Conmigo estén. Abandónense en Mí. Desencadénense de todo lo demás. Dejen las añadiduras. Yo les bastó.
Porqué se preocupan cuando a Mí me sirven? No se dan cuenta que cuando tal hacen se oyen a ustedes y se vuelven sordos a mi voz?
Yo les estoy formando. Por qué no escuchan con todo su corazón, con todas sus fuerzas, con toda su mente y voluntad al que les habla?
Creen que mejor me sirven escindiéndose internamente, para dejar una parte a mi voluntad y otra, a la de ustedes, sometida a sus preocupaciones? No creen que la última, se impone y que, a la postre es a su propia voluntad a la que sirven y obedecen? Hagan claridad en esto. El malo, mi enemigo, puede engañarlos, aprovechándose, solamente, del prudentismo de ustedes. No se dejen engañar.
En lo futuro sean más sensibles y más dóciles a las inspiraciones del Espíritu Santo, en las reuniones Conmigo... [node:read-more:link]