"-Hijos: llénense de Dios. Para eso aséense. Sean inmaculados, como la Inmaculadamente concebida y siempre Virgen, Quien por eso, entre las creaturas, es Maestra, y Modelo para ustedes. Sean vírgenes. La virginidad, que es "limpieza y libertad de todo lo que no es de Dios", les da capacidad para recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, verdadero Dios y hombre verdadero.
[node:read-more:link]