Lección
No 235
Dejen todo, para ganarlo todo
El es la perla verdadera, el tesoro escondido; por quien el prudente vende y da todo lo que tiene.
10. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, todo lo entregó, hasta su propia libertad y voluntad, para, haciéndose su esclava por amor, adquirir la libertad perfecta y la inmedible limpieza moral que la hicieron y conservaron Virgen, siempre Virgen, mereciendo así, recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado.
11. María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, es por tanto el modelo de acierto, en éste arte-misterio de ser cristiano, concretado en recibir, vivir y dar a Jesucristo, el Salvador resucitado, en orden a la cristofinalización o aceptación asimilación y proclamación del señorío real de Jesucristo, el Salvador resucitado.
12. Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen.
13. Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
Por hoy basta.
Bendiciones. Bendiciones. Bendiciones.

6:04 a.m.

Repitan:
Dios mío:
Limpia mi corazón, para que hoy día haga tu voluntad y este contigo. Amén.
