Ustedes hagan presente a Dios, en ustedes y entre ustedes, bendiciendo. Sean bendición.
La gran consigna de Dios es que "Bendigan".
Bendigan, bendigan, bendigan… Bendigan siempre. Sean bendición.
Así como no hay luz sin el sol, en la naturaleza, tampoco hay bendición, sin Dios. Cuando ustedes bendicen, Dios lo hace desde ustedes.
Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Madre, Maestra y Modelo para ustedes. Ella bendice. Siempre bendice. Ella es bendición. Ustedes hagan como Ella: bendigan. Sean bendición.