A- No se hundan en la desesperanza.
1. Caminen siempre es pos de Mí.
2. No aparten sus ojos de Mí, cuando hacia Mí caminen.
3. Si hay tempestades no importa. Miren hacia Mí.
4. Si hay oleajes a su paso y en torno ... no importa. Miren hacia Mí.
5. Si han tenido la tragedia de pecar, no importa. Miren hacia Mí.
6. Si están llenos de euforia... no importa. Miren hacia Mí.
7. Hacia Mí caminen siempre.
B- Nunca de Mí aparten la mirada.
1. Por nada pierdan la esperanza.
2. Yo Soy inmutable.
3. Yo no paso
4. Yo, El que Soy, eternamente Soy.
5. Por eso no teman.
C- Refugiarse en Mí, a cualquier hora y bajo cualquier circunstancia en que se hallen, No importa cuál y cómo sea y cómo estén.
1. Yo soy, ante todo, Amor.
2. Yo soy misericordia.
3. Fíense en Mí
D- Lo más importante para ustedes, es saber confiar en Mí. Confíen.
1. Eso me ablanda y me enamora.
2. Eso me llena de piedad y mansedumbre.
3. ¿Qué o quién si no Yo, los puede salvar de mi enojo o mi cólera.
E- Vengan, pues, a mí, siempre, con los ojos, en Mí , llenos de esperanza, seguros de mi misericordia.
1. ¿No fue ésta la lección del hijo pródigo? ¿No ven, en esa bellísima parábola, el corazón de Dios, inconfundible en el corazón del Padre?..
2. ¿Quién ha caído y ha mirado a Mí con esperanza, que Yo no lo haya levantado con insólita presteza?..
3. Recuerden a Pedro, mi Apóstol y Vicario.
4. ¿Recuerden el día del furioso temporal del lago, cuando a la popa del barco dormía?... Pedro, igual que todos, tuvo miedo; pero, a Mí , volcó, de primero, su esperanza y dijo: "sálvanos, que perecemos..."
5. ¿Recuerdan cuando yendo solos en el barco, me vieron llegar, como un fastasma?...
-Si eres Tú, mándame ir a Ti.
-Ven.
6. ¿Recuerden la noche tristísima de la traición de Judas?
Pedro, igual que aquel, me traicionó, negando la realidad de nuestro vínculo.
¿Cómo?... Apartándose de mi lado, para refugiarse en lo impotente. Separando su vista se mi vista.
Por eso renegó de Mí, cobardemente.
No obstante, cuando sus ojos con los míos se cruzaron, su oración fue llena de esperanza.
Desde lo más profundo de su ser, me dijo, sin palabras, con su alma. "Maestro, Maestro mío... Señor y Dios mío... ten piedad de Mí"... Y Yo la tuve.
Siempre lo asistí con mi amistad y él esperó y confió con invencible fe.
F- No teman, pues. Igual que Pedro ustedes caerán, una y mil veces; pero, igual que Pedro, tienen la certeza del perdón y del amor de Dios.
G- No se postren en la desesperanza.
H- Fíense en Mí.
I- A pesar de todo lo que ustedes hagan, Dios no cambia.
Sea ésta, la Lección No 69