Lección
No. 59
1. María es el gran término del hombre en su finalidad a Dios.
Dios es el fin supremo. El Único.
Es Ella, por eso, el Nudo y el Centro de la Alianza, entre Dios y el hombre, en orden a éste (el hombre) y a la glorificación y señorío de Dios.
Vean ustedes qué largo itinerario hemos recorrido para empezar a comprender y ver lo que, en realidad, es la esencia de nuestro magisterio, de lo que a ustedes queremos enseñar y hacer vivir.
El Seminario "María Señal de Jesucristo", en sus seis pasos o lecciones, se reduce a tres, fundamentales:
los cuales, a su vez, al igual que los Mandamientos de la Ley de Dios, a uno, se reducen: a AMAR.
Esto es: a confundirse en el amor a Dios. A que Dios -Amor- sea el Único.
2. Esta Lección es fundamental; porque les da una visión total, global, vital, de la finalidad de nuestro esfuerzo por hacerles comprender y vivir el Don de Dios.
a. Lo primero es:
b. Lo segundo es, dejar a Dios obrar en ustedes. Para eso abandonarse - activamente, en Él, con fe, con confianza y llenos de esperanza. Estos son los siguientes pasos del Seminario (Entrega absoluta y la viviente).
c. Dados los dos anteriores, en la síntesis, o 4 pasos, en la generalidad del Seminario, lo culminante, es donarse de modo incondicional; para dar, incondicionalmente, la totalidad del Don, o sea el Verbo encarnado, el Salvador, como es, en su totalidad.
3. No habrá pues una finalidad mayor, más noble y de mayor altura, para el hombre, que el cumplimiento del papel extraordinario y sobrenatural de María, la Inmaculada Concepción:
Esto, no es una forma material, como puede suponerse, sino espiritual, total, como en verdad lo es.
María no recibió al Salvador en la carne; sino, en la raíz misma del espíritu.
Por eso no es Madre como las otras madres, sino en el orden y en la esencia misteriosa del que Es.
No por los medios humanos, naturales y lógicos, en la mediación, naturaleza y lógica de ustedes; sino, en lo propio, exclusivo de Dios, extraño a la imaginación, capacidad y medios propios de los hombres.
4. Vivir el papel de María, es dar todos los pasos estudiados, en las Lecciones precedentes y, aun en las que aún no están escritas.
5. No aspiren, pues, a un papel mas grande, sobre el mundo que, a vivir el papel de María, la Inmaculada Concepción:
Esto es: a ser ustedes cristofinalizados y a cristofinalizar al mundo.
Si esto se da; si esto se vive, ustedes son nuevos y santos y el mundo de ustedes será el mundo que, instintiva e inconscientemente sueñan.