Lección
No. 70
1. No se queden caídos.
2. Nadie, por temor a Dios, ya les he dicho, se quede en su caída.
3. Levántense.
4. El único, ya, también se los he dicho, que los salva de la cólera de Dios es Dios mismo. Solo El.
5. A mayor caída, más arrepentimiento; pero mayor esperanza.
6. Levántense los pecadores en pecado.
Dios es amor.
Y, el que es amor, perdona.
7. Confiésense.
8. La desesperanza es una de las artes del malo, para impedirles el retorno.
9. No le den la razón y el consiguiente triunfo al malo, quedándose por miedo a Dios, caídos en el pecado o los pecados cometidos.
No importa cuáles y cuantos sean, vengan a Dios. El es su fortaleza. El es la salvación de ustedes.
10. Refúgiense en Dios los pecadores.
11. Nadie, por temor y desconfianza, se quede en el pecado.
12. Nadie, por falso prudentísimo, a nadie deje en el pecado.
Todos tienen un Salvador y ese es DIOS, el Salvador.
13. Confiésense.
Confiésense.
Confiésense.
Ningún pecado, por grave que sea, les impide llegar a la misericordia y recibir el amor y la misericordia de Dios con su perdón.
14. Crean:
Lo que Dios quiere es salvar.
Para salvar perdona.
Para perdonar ama.
15. En Dios lo constante es el amor.
El es amor.
16. Oren. Oren. Oren...
17. Todo pecador, por malo y por empedernido que lo sea, puede orar.
18. Oren y Dios aportará, ingeniándolo, el modo y medio de salvarlos.