Los hijos de la Luz, al contrario de los hijos de las tinieblas, sólo caminan en la luz.
Jesucristo es la luz. No se aparten de Él. Vivan y obren en Él, y según Él.
Para vivir y obrar, en Él, y según Él, sean vírgenes. Esto es: "sean limpios y libres de todo lo que no es Dios".
Sean vírgenes.
Oren, oren, oren… Oren siempre. Sean oración.
Vigilen. Sean prudentes.
Tengan cuidado con los medios que utilicen. El malo disimula y es simulador; porque es el padre y señor de la mentira. No le teman; pero cuídense de él.
Imiten a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, Nuestra Señora de la Alianza, Madre, Maestra y Modelo para ustedes.