-Ahora hable, para edificación de ustedes, el varón justo, que siempre ha mantenido la gracia del silencio." Acta 154
|
|
Acta No 154 | ||
| Revista María Hoy Bogotá, Domingo, January 26, 1986 - 01:35 |
|||
| En el Nombre del Padre! Y del Hijo! Y del Espíritu Santo! |
![]() |
||
| En nombre de María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen: |
|||
| Gloria al Padre! Gloria al Hijo! Gloria al Espíritu Santo!
|
|
||
| amén, amén, amén.. | |||
| Director Presidente JESUCRISTO Jefe de Redacción: Colaboradores: |
|||
| Secretario: Lino Sevillano
|
|
||
| Tiene la Palabra el Director Presidente: |
|||
-Ahora hable, para edificación de ustedes, el varón justo, que siempre ha mantenido la gracia del silencio.
Es mi querer que sea conocido el testimonio del santo del imperturbable amor a Dios. Del que fue caridad encarnada y modestísimo adorante y servidor ferviente y oportuno quien en todo, hasta en la forma de dormirse en los brazos de la Vida, para despertar en el premio absoluto del amor del Padre.
Métanlo en la vida de ustedes e imítenlo, si quieren como él, merecer la asistencia invariable del Altísimo, en todo y, sobre todo en la hora de la muerte; para dormir, como él, en los brazos del que Es.
Hable, por mi gracia, pues, el amantísimo, justo y prudentísimo José, mi padre putativo.

-Dios es el Señor.
Bendito y alabado sea, hoy y siempre, como siempre Es y ha Sido y lo Será.
¿Qué soy y quién soy yo, para hablar cuando Él está? ¿Cuando ante Él todo enmudece?
¿Pero quién no acata el querer y voluntad del Santo de los santos; cuando manda, sí es prudente?
Humillado, pues, me inclino y obedezco repitiendo con la siempre bienaventurada Virgen María, la Inmaculada Concepción y con los ángeles y santos y creaturas bienaventuradas, el himno que siempre se repite sin descanso y con gozosa alegría sempiterna:
Santo,
Santo,
Santo...
Santo es el Señor.
Santo,
Santo,
Santo...
. Aprendan a guardar silencio frente a la Palabra.
. La Palabra es Dios y Él habla siempre.
. Solo la Palabra crea. La Palabra da. Se da y Es.
María es y siempre ha sido Virgen, Inmaculada, Casta, toda llena de gracias.
. A su sombra yo, modesto hijo de Dios, creatura agradecida en justicia por sus Manos, solo he sido el testigo afortunado que da fe de la pureza y dones de María.
. Nadie imagine siquiera humanos y terrenales apetitos, en la que solo es inocencia y santidad.
. Un solo Hijo tiene. De uno solo es Madre y no por mi concurso; sino por la Gracia del que Es.
. Antes de Él y después de Él, no hubo y no hay otros hijos, que los dados por igual misterio y gracia en el Cuerpo Místico del Verbo Encarnado en sus purísimas entrañas.
Yo, el pequeño y modesto amparo terrenal, por gracia, solo soy testigo excepcional y afirmación afortunada de la inocencia y pureza de María, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen y de la acción inexplicable y sobrenatural de Dios.
. Igual del anuncio del ángel; para confirmación de su existencia, como de todos esos ejércitos incalculables que acompañan y obedecen a María, la siempre Virgen y Llena de Gracias.
. Nadie, pues en su corazón maquine duda.
El poder de Dios es absoluto y, Él, hace como quiere.
Adoremos pues y bendigamos el misterio.
Mi papel siempre ha sido de oración.
Soy, puedo afirmarlo, el santo de la oración perpetua.
Dios es el Señor.
Nadie se canse de adorarle.
Oremos.
Oremos.
Oremos.
Digan conmigo lo que siempre digo, sin descanso:
Santo,
Santo
Santo...
Santo es el Señor.
Dios mio:
Sella mis labios para que no haya en mí otra palabra que tú mismo.
Sella mi corazón, para que no tenga otro deseo que a ti mismo, mi amadísimo Señor.
Sella mis ojos, para que no tenga a mi vista otra realidad que tu presencia.
Señor mio y Dios mio. Lléname de Ti en todo instante.
Y, por amor a la que en Ti y por Ti es tres veces santa, a María, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, dame la gracia de proveer a los hogares con tu presencia: Jesucristo, integrando siempre, siempre bendiciendo las familias.
Dame el gozo, amado mio, de velar el sueño de los justos y de ser, como es tu voluntad el consejero eficaz y desvelado de todos los creyentes.
Amén.
Amén.
Amén...
/////
-. José, santo varón, bendito, bienaventurado: encárgate de las familias de esta Alianza. Ora y protege.
José sea el patrono de la Alianza familia-sacerdotes, junto con María, Nuestra Señora de la Alianza.
Sea invocado con frecuencia.
Y su nombre, sea, como el Ave María, medio de protección.
Sea amparo y arma y escudo de defensa contra el mundo, la carne y el demonio.
Y produzca, invocando con fervor y con limpieza de corazón y espíritus, indulgencias de culpas a las personas y a los grupos y comunidades que lo invoquen.
. Oren, pues, con José y María y como José y María, según ya se los he dicho.
Lección
No. 64
- José, junto a María, la Inmaculada Concepción, es patrono de la Alianza familia-sacerdotes.
- Nombrar a José y repetir Ave María, protege, ampara y defiende contra los enemigos del hombre, que enemigo de Dios lo son: mundo, demonio y carne.
- Invoquen, las familias, para su protección y permanencia, la protección y asistencia de José.
- Invóquenlo las comunidades religiosas, para su permanencia en Dios.
- Invóquenlo los sacerdotes y seglares en forma individual; para su fidelidad a Dios y el amparo y asistencia de Dios en la hora de la muerte.
- Todos invoquen a José para una segura fidelidad a Maria y a la Iglesia.
- Sea como una jaculatoria, para ustedes:
“Jose, varón prudente y justo: ora por nosotros”.
¡Ave Maria!
¡Ave Maria!
¡Ave Maria!
- OREN
- No dejen de orar.
Maria y Jose siempre oraban. Ahora en el cielo no cesan de orar.
- Oren, como ellos.
Sean Oración.
SÍNTESIS:
-
Imiten a José, oren como él; para obtener la gracia de ser fieles a Dios, a María y a la Iglesia.
-
José, junto a María, la Inmaculada Concepción y siempre virgen, es patrono de la Alianza familias-sacerdotes.
-
El nombre de José, con el Ave María, es escudo de protección.
Invóquenlo.
Bendíganlo.
Imítenlo.
Hagan un día de especial consagración de la Orden a la Sagrada Familia, en la esclavitud de María...."


