Lección N° 773 Hagan ejercicios de entrega personal.
Hagan ejercicios de entrega personal.
1- Aprendan de Mí que Soy manso y humilde de corazón.
2- Ningún discípulo es mayor que su maestro y Yo Soy el Maestro, el Único y verdadero maestro.
3- Sean mansos y humildes de corazón.
4- Para ser mansos y humildes de corazón el secreto es:
"Niéguese a sí mismo, tomen una cruz (acepten sus pruebas, bendíganlas) y síganme".
Este secreto no tiene alternativas.
5- Ejercítense en negarse a ustedes mismos. Esto es: en ser humildes y mansos de corazón.
6. El humilde lo es sólo por amor. Quien no ama no es humilde. La soberbia no lo deja ser humilde y la soberbia es desamor.
7- Ejercítense en cargar su cruz. Esto es: en no renegar de las pruebas que les surjan.
8- El que ama bendice sus pruebas y avanza con ellas y a pesar de ellas.
9- No hay pruebas que no pasen; porque no hay pruebas eternas.
10- Recuerden: la cruz del Redentor llegó al borde de su muerte. Allí se quedó. Más allá está la Redención.
11- El vecino de la cruz se llama el Salvador y la frontera que le sigue es la Salvación.
12- Ejercítense en seguir al salvador más allá de la Cruz.
13- Seguir al Salvador es hallar la Salvación.
14- No se dejen derrotar por la cruz.
Tómenla, carguen con ella y sigan a Jesús, el Salvador resucitado, verdadero Dios y Hombre verdadero.
15- Oren, oren, oren...
Oren siempre.
Sean oración.
16- Imiten a María santísima, la Inmaculada Concepción y Siempre Virgen, Madre, Maestra y modelo para ustedes.